Unos tontos en un mundo sin luz

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SIEMPRE se ha dicho que si los bastardos –en realidad, no es ese el término que se utiliza– volasen, no se vería el sol; pero habría días en los que el eclipse sería total. Así ocurre, por ejemplo, con ese comando de tontos, pero tontos muy tontos, eh, tontos de verdad, que se han indignado por que Amancio Ortega haya donado 320 millones de euros para combatir el cáncer. ¿Cómo se podrá llegar a ser tan mezquino? La única explicación es que mientras que unos comparten su dinero, otros comparten su estupidez, para la que desgraciadamente no hay cura por mucho dinero que se que se destine a combatirla. FOTO: amancio ortega | aec

Unos tontos en un mundo sin luz