Levántate y anda, Mariano

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Los caricaturistas “pintan” al presidente del Gobierno tumbado sobre un diván, puro en ristre y oteando el horizonte mientras los problemas se multiplican a su alrededor.
Ahora mismo, a los suyos, les da tiempo para arreglar el asunto del déficit en cada autonomía. Tiene gracia lo del presidente: se reúne con los suyos para hablar de lo de todos… y mientras le crecen los enanos a su alrededor, desdeña los gigantescos problemas que tiene este país, donde hay miles de niños que pasan hambre y millones de parados sin futuro.
Mariano, en su tumbona, espera.
Aquí la Xunta, por poner un ejemplo, espera esquivar el derribo de medio ciento de chalés de lujo, declarados ilegales por la justicia que emplaza a la autoridad a cumplir el fallo.
Mientras Mariano espera que escampe, llueven los problemas sobre esta vieja piel de toro y en Madrid el fiscal Anticorrupción se pone de perfil ante los grandes empresarios citados por la justicia para pedirles explicaciones sobre su generosidad en las donaciones al PP (¿supuestas? ¡vale! Supuestas).
Aquí esperamos las facturas que desmientan las fotos con paisaje de barco y allí, en Europa, señalan con el dedo a Galicia, que figura entre las veinticinco regiones europeas  con mayor tasa de desempleo.
Y Mariano, tumbado en el diván.
Alberto, no. Lo tenemos viajando y soltando el rollo –cada vez más lejos, lo próximo será Cuba– de que aquí, que nos conocemos todos, nadie se cree pues nos falta fe y nos sobran experiencias. Mariano, levántate y anda –hombre– hacia algún sitio. Son más los que le piden que vuelva al chollo ese de registrar la registradora entre lectura de “Marca” y las etapas del Tour de Francia.
Y ahí, otra vez en el atolladero, el PP con el “cinturón” a la altura de los tobillos mientras el personal se pregunta ¿cómo coño la justicia, que rebuscó en varios concelllos de por aquí y las casas de imputados, no rebuscó en la sede de Génova por si hay papeles?
Es una buena pregunta, ¿verdad? y hay una serie de respuestas en el libro “El caso Bárcenas”, del prestigioso periodista Ernesto Ekaizer, que cuenta el papel de Trillo pretendiendo reeditar el caso Naseiro; la interferencia ante los jueces y los millones que el PP gallego envió a Bárcenas sustituido, por cierto, por Romay Beccaría. ¿Sabe usted algo, don José Manuel?
Y Mariano, en la tumbona.

Levántate y anda, Mariano