LA CORRUPCIÓN Y EL “Y TÚ MÁS”

|

El análisis de la corrupción por parte de la ONG Transparencia Internacional sitúa a España en el puesto 30 de una lista de 176 países; el número entre los 27 miembros de la Unión Europea. El tiempo ha demostrado que la corrupción no es patrimonio de un determinado partido político. ¿Qué responden?: “Y tú más”. Por ejemplo: últimamente el PP, después de aconsejar al PSOE que, ya que va a ir a la Audiencia Nacional a denunciar el caso “Bárcenas”, se pase por la Sala del caso “Faisán” (ETA), y luego, que vayan al Supremo y se persone también en el caso “Campeón” (Pepe Blanco). Y así, sin solución de continuidad.

Si a ello le sumamos que los políticos cobran una media de 6.000 euros de sueldo mensual, porque se supone que están trabajando para gobernar España, y el resultado es que lo hacen para Europa, para los mercados financieros, dejando de lado los intereses de los españoles de a pie, mencionar la palabra político, encoleriza, provoca en cualquiera un sarpullido en la piel, y la sociedad se escandaliza. Más aún, cuando se entera que ese sueldo fijo, ya de por sí cuestionable, se multiplica con otros sueldos “paralelos” consistentes en una serie de emolumentos, dádivas, prebendas, apoyos y mejoras sociales, que no están publicados en ningún boletín, ni documento oficial; como descarnadamente comprobamos con el mentado caso “Bárcenas”, o el “Gürtel”; y todo ello, además, por no hacer nada, o hacerlo todo mal.

Ahora, los mismos fiables políticos, dicen que quieren hacer un “pacto contra la corrupción”, cuando ya tenemos un Código Penal donde se condena el tráfico de influencias, el cohecho, la prevaricación, la malversación de caudales públicos, la falsedad documental etc. Lo que deben hacer es de sentido común: dejar de corromperse; expulsar, ipso facto, a corrompidos, a corruptores y a quienes los amparan y solapan; y facilitar que los tribunales los juzguen, sin indultarlos después. El ciudadano, quien realmente lo pasa mal, asfixiado con tantos recortes e imposiciones, al que ni miran ni escuchan, está harto, no les aguanta más.

LA CORRUPCIÓN Y EL “Y TÚ MÁS”