Entre confiar y gestionar

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Dice el alcalde de Madrid que confía en que sus ciudadanos no huyan despavoridos en el puente del Pilar hacia, por ejemplo, sus segundas residencias en bonitas localidades costeras menos afectadas por el Covid-19. Y es un bonito sentimiento ese de la confianza, pero cuando uno es el regidor de una ciudad cerrada para evitar la propagación de un virus letal igual sería más conveniente creer menos en la bondad humana –o en este caso, en la responsabilidad y el sentido común– y poner los medios necesarios para evitar que aquellos que quieran huir puedan hacerlo. Tiene el precedente más cercano en la Semana Santa, cuando,  ante el mismo temor, la Policía Municipal hizo controles en más de 180 puntos de salida y entrada de la ciudad y se encontró con no pocas familias con los coches cargados de maletas. Seguro que piensa que ahora están más concienciados, pero, solo por si acaso, mejor que instale los controles.

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