JAZZ “DIFERENTE”

|

Las coletillas “Experiment” o “Project”, que antaño alertaban sobre situaciones de calado vanguardistas que se escapaban de la comprensión de los aficionados al jazz de “clase media”, hoy son habituales y ya no solo no “asustan” sino que se aprecian como un incesante movimiento hacia delante de la música.

De ahí que el “experimento” de Robert Glasper, una de las sensaciones del jazz de los últimos años, levantara un interés previo en el concierto inaugural del XVII Ciclo de Jazz de la Barrié, que llenó al auditorio de la fundación de un público multigeneracional atraído por las coordenadas musicales sobre las que el pianista tejano desarrolla su experimentación equilibrada en una habilidad técnica acumulada en la riqueza del jazz clásico y moderno, soul, rock, y el conocimiento del hip-hop.

Glasper exhibió su excelente técnica pianística regalando un “bis”, a piano solo, de “Sonrisa”, de Herbie Hancock

 

Glasper presentó a sus compañeros de banda, Casey Benjamín, saxo, flauta y vocoder; Derrick Hodge en el bajo eléctrico, y Colenburg Marcos, en la batería, para dar paso a una propuesta atrevida que partía del jazz contemporáneo, pero con un pie en el soul y el otro en el hip hop. Fue Casey Benjamin quien aportó con punzantes sensaciones electrónicas el protagonismo experimental con el vocoder, mientras Glasper se movía con sorprendentes recursos de melodía y ritmo estableciendo un puente entre sus diversos mundos musicales, demostrando que su toque pianístico puede ser lírico y tempestuoso al mismo tiempo, el equilibrio perfecto entre la tormenta y la calma, entre el jazz y sus músicas colaterales, construyendo un sonido expresivo en torno a Colenburg, un batería increíble, con un ritmo dinámico, ya sea tocando funk, hip hop o jazz y el sutil sonido del bajo de Hodge.

Bilal adornó con su particular estilo vocal al cuarteto con una extraordinaria versión, muy aplaudida, del estándar “Body and Soul”. En el segundo pase, Glasper exhibió su excelente técnica pianística regalando un “bis”, a piano solo, del tema “Sonrisa”, de Herbie Hancock. Un concierto “diferente”, un experimento atrevido de música sin barreras, con músicos de calidad y atractivas aportaciones, magníficamente resuelto.

JAZZ “DIFERENTE”