CÁSTING ELECTORAL

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Apesar de que la resaca electoral nos deja muchos nombres propios femeninos, algunos en posición de retirada y otros haciendo entrada más o menos triunfal, lo cierto es que la política nos es, ni mucho menos, un mundo amable para las mujeres.
Y me dirá usted: ahí están Susana Díaz que pelea por ser investida, ahi está Rosa Diez, que batalla para resistir las embestidas de Ciudadanos y las de sus propios compañeros de viaje. Ahí está Cristina Cifuentes que gana pero no le basta y tendrá que ser astuta para convencer y llegar a gobernar, ahí está Esperanza Aguirre, una auténtica felina de la poítica enfrentada a Carmena, que se impone sin estridencias pero con firmeza. Y suma y sigue, Cospedal que ha tenido la valentía de dar la cara y que será con toda probabilidad una de las víctimas de los pactos, mientras una inexperta Ada Colau irrumpe en el complejo escenario de la política catalana.
En Galicia la resaca nos deja pocos nombres femeninos y, por desgracia, brillarán por su ausencia no sólo en las grandes ciudades, sino también en las principales villas. Había pocas candidatas como cabezas de lista y el resultado es que nombres como el de Elena Muñoz, Mar Barcón o Beatriz Sestayo, no han logrado convencer a sus electorados. Echando una ojeada rápida a las principales doce ciudades gallegas no se encuentra ni un sólo nombre de mujer.
Me dirán ustedes que esto no tiene una lectura de género. Que no tiene nada que ver el resultado electoral con el sexo de los candidatos. Directamente no, desde luego, pero la política es un elemento más del paisaje social que configura el espacio donde nos movemos y es también un ámbito donde a las mujeres se les han puesto innumerables trabas para acceder y donde queda mucho recorrido para alcanzar niveles respetables de igualdad. Los partidos polítcos, es verdad, han interiorizado que deben enviar un mensaje de respeto a la paridad a sus electorados y se afanan en llevar sus “cuotas” de candidatas en sus listas, pero en esta última cita electoral -al menos en Galicia- las cabezas femeninas han sido escasas.
En Francia hace unos días la ex secretaria de estado Rama Yade, la conocida como “perla negra” de Sarkozy y primera mujer negra en entrar en la alta política francesa, presentó su nuevo libro dedicado al machismo en la política. Sin pelos en la lengua denuncia que “a veces las mujeres son demasiado guapas para ser competentes y solo valen para sonreir en la foto, reducidas a las necesidades de sólo un casting”.
Tal vez estas palabras sean extremas pero lo cierto es que ahora, con el mapa municipal en la mano, echo en falta en ese casting algunas caras femeninas.
(*) Carla Reyes Uschinsky es presidenta de
Executivas de Galicia

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