Dos Gobiernos en uno

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No son posibles ni viables dos Gobiernos en uno. Esta ha sido uno de las réplicas más reiteradas por Pedro Sánchez en su largo tira y afloja con Pablo Iglesias ante las pretensiones de éste de formar un gobierno de coalición en el que los escaños podemitas se tradujeran  en Ministerios y  no se quedaran en  mero apoyo externo.  Al fallido  candidato a la investidura no le ha faltado –me parece- razón. 

Bien es cierto que  una reflexión similar habría que hacer con Ciudadanos, cuyos primeros pasos por el Gobierno de coalición con el PP en la Comunidad de Madrid están siendo un calvario para el Ejecutivo que preside Díaz Ayuso y del que ellos forman parte –les guste o no- como segundos de a bordo. Se veía venir.

La decisión de su líder regional, Ignacio Aguado,  de sumarse a la ofensiva de la izquierda contra la presidenta madrileña y apoyar la comisión de investigación sobre Avalmadrid en el Parlamento autonómico, ha sido la gota que ha colmado el vaso de la desconfianza y alimentado las acusaciones  de deslealtad.

 Se trata de una actuación promovida por  PSOE, Más Madrid (Errejón) e Izquierda  Unida. Y  habida cuenta de que la controversia sobre la entidad viene coleando desde la anterior legislatura, muchos se preguntan por qué no se puso en marcha antes.  Tal vez porque Díaz Ayuso no era por entonces un personaje  de la derecha políticamente relevante. 

Avalmadrid  es, como se sabe, una entidad en la que la Comunidad de Madrid tiene un 31,7 por ciento de participación y cuyo objetivo es facilitar el acceso al crédito a pymes regionales. En su gestión el Banco de España habría detectado operaciones defectuosas. Y una sobre la que está puesta la lupa es la referida a una empresa participada por el padre de Díaz Ayuso, cuyo abordaje  en la comisión de marras podría llevar a comparecer a la propia presidenta. 

Aguado, por su parte, sigue con la teima del “caiga quien caiga” en la lucha contra la corrupción política. No se le conoce otro discurso. Parece un disco rayado. Además, bien  se conoce en qué suelen devenir las comisiones  parlamentarias de investigación: un instrumento de teórico control político, pero que viene a funcionar como tribunal interesado y paralelo.

El episodio de Avalmadrid, como digo, ha colmado el vaso. Pero las deslealtades de Ciudadanos para con el PP se produjeron desde el minuto uno. Como se recordará, el propio Aguado fue anunciando por su cuenta y riesgo los consejeros del partido que habrían de formar parte del Gobierno y los presentó en un video (Equipo Aguado) sin rastro de la presidenta ni de sus compañeros del  PP en la mesa de gobierno regional. 

En la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol cunde, en efecto,  la sensación de que allí conviven dos Gobiernos en uno. 

Dos Gobiernos en uno