NERVIO DIGITAL

|

Hay tontos que se mueren por pulsar botones, sobre todo si son rojos, y otros si son azules. Conste que los colores no tienen connotación política. Luego hay, eso sí, políticos que tienen que votar eligiendo pulsar entre dos botones, uno cualquiera; o no pulsar ninguno.
No es la primera vez –ni será la última– que alguno de esos calienta asientos mete la pata y pulsa el que no debe. Dios nos libre de que el sistema de votación por botones fuera tan complicado como los volantes de los coches de fórmula uno, porque entonces el desmadre que podría haber en el Parlamento español iba a ser una casa de niñas/os, de donde podría salir aprobada o no cualquier ley por muy tonta que fuera.
Por eso, que a Pedro Sánchez, siendo solo secretario general de un partido político, y con su esposa, después de haber sido recibidos por Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, no se le puede culpar por no saber qué coño hacer con el dedo.

NERVIO DIGITAL