Tomaron, ¿no?, colegas

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La frase es de un célebre producto, contra la caspa, anunciado en televisión: ¿Cansado de productos que no cumplen lo prometido? Y añade que, después de muchos lavados, el champú anunciado, resiste como ninguno. ¿Toman nota?
Otro asunto que merece unos minutos de atención, por si la papeleta engorda una urna de Coristanco, Maside, Arbo o Becerreá puede tener una lectura “a nivel nacional”, es quien está detrás de la marca (en algunos casos, y ustedes me entienden, escondida tras el nombre del candidato) hay muchas promesas incumplidas, muchas mentiras eructadas y una historia que ahora se discute en los juzgados.
Tampoco es baladí, recordar que aunque en la tele salga mucho un señor con barba y otro con coleta y otro más con una juvenil presencia, su voto sitúe en una urna al citado caballero, cuando lo que se le pide en el voto es que encuentre al mejor gestor para su ciudad.
Olvídese de los arreglos de última hora, de las promesas grandilocuentes donde se promete lo que no incumbe a un edil, y fíjese si es posible circular, si las paredes están pitarrajeadas, la ciudad sucia, el tránsito imposible y los barrios olvidados, ya que la idea general del mandamás es hacerse la foto en “la sala de estar” y esconder bajo la alfombra lo que no se ve a simple vista… más que a quienes sufren esperando el autobús 45 minutos o un jardín, un centro cultural.
Sepa usted, querido amigo, que entre las competencias del regidor local está el cuidado de las llamadas “escuelas municipales”, pero no gestionar el empleo –aunque en algún sitio un juez llamó a la corporación de una ciudad que ustedes conocen “una oficina de colocación”– ni pretender cambiar la montaña en un llano.
Si puede gerenciar la zona azul y, la idea ya están en marcha en muchas ciudades, recuperar otros servicios que se “externalizan” para mayor gloria de amiguetes.
Y, si ellos te dicen que las mejores ideas para tu calle, tu barrio, tu ciudad son las tuyas, pregúntales dónde están los mecanismos para que el ciudadano pueda llevar su voz hasta los plenos y como conjuga el protagonismo del movimiento vecinal.
Y, finalmente, ¿en su casa, en el bar, en la calle, hablan de paro, pobreza, recortes en los servicios públicos y corrupción?
Pues tome nota de esas cosas de las “que nadie habla”.

Tomaron, ¿no?, colegas