Año nuevo ¿música nueva?

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A caba un año y en su transcurso, como es habitual en el panorama musical, hubo de todo “como en botica”. Para unos aficionados, fue un año de buena cosecha musical, y para otros “anodino” . Normal, teniendo en cuenta que es difícil llegar a un “acuerdo global” por cuanto las preferencias musicales son muchas y muy variadas y por tanto los espectros de opinión también lo son.
Lo que parece claro es que fue un año musicalmente abundante, con la incorporación de caras y voces de talentos emergentes que buscan la confirmación popular, donde los artistas consagrados mantienen su status y los “míticos” han incorporado con “vientos de frescura tecnológica” los grandes éxitos logrados a lo largo de su carrera. ¿Qué nos depara el 2019? ¿Vendrá novedoso o con “más de lo mismo”? Siempre se esperan “novedades” en los albores de un nuevo año, porque la música siempre está evolucionando . Las  novedades que vengan, que vendrán, mayormente estarán impulsadas mediáticamente por las modas musicales que son quienes las ponen en los escaparates. La música popular, la música urbana, envuelta en diferentes “sonidos” que marcan territorio, han llegado hasta  la actualidad desafiando al tiempo  incorporando “variaciones” que vienen siendo una constante en el tiempo, y que las adecuaciones generacionales acabaron en “estilos” que son un icono representativo y evocador de una época . La música  evoluciona  constantemente, y esa evolución es en ocasiones “imperceptible” y provoca la engañosa sensación de que estamos ante las “mismas aburridas sensaciones” por su reiteración.  Pero aparte de las modas, los concursos, y de las “novedades mediáticas”, uno es un creyente de la evolución, un concepto que implica desarrollo, desde el “subsuelo” que ponen los cimientos para construir las autopistas de la popularidad y el éxito que no siempre esta cimentado con la calidad. En la música los trabajos de “vanguardia” concebidos no para llegar a los números uno de popularidad –aunque en ocasiones se alcanzan–, sino como un potente vehículo de expresión cultural personalizado  a nivel producción, composición o interpretación, son el núcleo de la evolución que es el motor de las “auténticas novedades”. 

Año nuevo ¿música nueva?