Navidades

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Estas navidades del 2020 pasarán a la historia por atípicas, como lo fue todo el año que ahora está a punto de finalizar. A estas alturas llevamos sufriendo las consecuencias de una grave pandemia llegada del exótico gigante chino y que deja detrás de su cruenta expansión un reguero interminable de víctimas que no podrán celebrar la navidad, ni sus familiares tampoco estarán con los ánimos en estas fechas que siempre han sido una nostalgia para muchos y un balón de escape para los más, pequeños de la casa, pendientes más de los regalos que le traería “Papá Noel” que los ágapes de estas fiestas navideñas, más bien echando mano de los dulces de la época que cautivan a pequeños y mayores en la misma proporción.

A estas alturas de la película, todo ha salido mal y llevamos así nueve meses, a la espera de la soñada vacuna que espante nuestros males, tan cerca unas veces y tan lejos, según se mire, pero que todo el mundo aspira a despertar de esta maldita pesadilla que llevamos viviendo desde marzo de este año que está para finalizar, que por otra parte, todo el mundo desea que se marche de una vez, haber si el nuevo y venturoso 2021, nos alegra algo la vida y todo vuelve a la normalidad deseada, como es unas vacaciones veraniegas y unas navidades familiares como siempre habíamos tenido y soñado, que llegaran para reunir a la familia desperdigada por el mundo adelante, reunirse padres e hijos en una misma mesa, una vez al año.

En donde tampoco faltan las desavenencias familiares entre los miembros políticos, pero eso acontece desde siempre, no es algo nuevo.

Las pérdidas causadas a la economía familiar por el virus de la pandemia, son tremebundas, las circunstancias añadidas del sufrimiento sanitario de aquellos miembros familiares y conocidos que se han contagiado y sobrevivido a esta pesadilla y sobre todo el recuerdo de los que nos han dejado en medio de esta vorágine que nos azotó de lleno, lo que se preveía a comienzos de año como uno normal más, con sus planes y deseos, se truncó en el primer trimestre y nos dejó a todos tirados y con mal trago en el cuerpo.

Los que seguimos en pie, continuamos resistiendo pese a todos los reveses, pero el ánimo está tan alicaído que estas navidades se resienten de lo que fueron en otros años recientes. Será un punto de partida importante para las siguientes y las celebraremos en el recuerdo de los que no están y de los que sufrieron tanto en esta pandemia. Pero también recordaremos a todos los sanitarios, médicos y enfermeras, así como a todo el personal, que tuvo la férrea voluntad de luchar con firmeza contra el azote de esta pandemia importada y no deseada, para ellos, estas navidades también son diferentes, pero tienen el apoyo moral de todos los ciudadanos, por el tremendo esfuerzo al que se han visto sometidos desde el pasado mes de marzo y comienzo de esta desbocada crisis sanitaria.

De modo que estas navidades, serán sencillas y con la mente en el recuerdo de muchas personas, todas ellas importantes en cada familia y estarán siempre en el recuerdo al igual que los cuadros médicos que estarán presentes en nuestros mejores deseos para que todo acabe de una forma feliz, después de tanta tristeza, son los deseos de estas Navidades tan atípicas.  

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