“La vida de Brian” en Podemos

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esde el día uno la película era su espejo y el guión de los Monty Python su hoja de ruta. Sin embargo, ahora que “la vida de Brian” ha estallado en Podemos tal vez el final se aproxime más a un documental de Félix Rodríguez de la Fuente sobre las manadas de lobos y en cómo acaban los reinados de las parejas alfas, según denominación propia macho dominante. El desafío de Errejón ha pasado ya de los gestos al colmillo e Iglesias y Montero se enfrentan a una batalla de la que por bien que les vaya les va a salir mal.
Se acordarán para siempre de cuando, tras haber jugado bien la carta, el paso a un lado de Pablo al ser vetado por Sánchez, tuvieron en su mano el gobierno de coalición con Irene como vicepresidenta y tres carteras.
Que sí, que era bastante de atrezzo y mas de oropel. Pero que hubieran valido para aparentar y figurar. Rechazarlas, romper e impedir el gobierno en julio de Sánchez fue el peor error que pudieron cometer. Y que ya no pudieron enmendar en septiembre, porque el PSOE tuvo ya el relato y a ellos del ronzal. A las urnas. Y para colmo, que Errejón también estará. Porque no podía dejar pasar ese tren y tener que esperar cuatro años a que volviera a pasar. Y quien ha provocado ello, su muy probable ruina, son ellos dos, la pareja Alfa de Galapagar.
Queda por ver por parte de quien fuera el número 2 de los morados en cuántas circunscripciones y de qué forma y manera lo van a hacer y hasta dónde se extenderán. Pero tienen como buque insignia Madrid, donde ya pasaron y con nota el test. En las autonómicas compitieron con la lista de Podemos y el resultado fue terrible para estos. La lista de Errejón casi los triplicó en escaños, 20 a 7 y en votos, les sacaron 200.000. Entonces Iñigo no se enfrentó con Iglesias, pero ahora, a no ser que este abdique, la confrontación será directa. Y si Iglesias pierde en Madrid, aunque saque en algunos diputados más, su suerte estará echada. Si no lo está ya. Que a uno le parece que bastante sí y que el juego de la pareja ha llegado a su final.
Otra cosa es si lo de Errejón perjudicará o beneficiará al PSOE. A medio plazo parece que no les irá mal, pues con Errejón les será más fácil pactar. Vamos, que hablado lo tienen ya. Pero, ojo, que a corto se pueden encontrar con que las redes de Iñigo saquen no pocos peces de los caladeros socialistas. ¿Cuántos? Si son muchos pudiera dar lugar a un susto que Sánchez no se puede ni imaginar. Y los de Rivera tampoco quedan exentos del peligro. Errejón, la realidad puede que sea diferente, pero la apariencia y la percepción que muchos tienen es de menos “feroz” que quien fuera su amigo y jefe.
Pero el impacto en las bases de Podemos va a ser brutal. La suya y, a buen seguro no pocos de los purgados por Iglesias. Hasta es factible que en una foto resulte que haya en esas filas más fundadores del partido morado que los que quedan al lado de Iglesias, aunque tal vez Monedero, que se marchó por aquello de cuarto de millón venezolano por el “trabajo” sobre la moneda que jamás existió, retorne para dar esta batalla a cara de error, o de lobo mejor, que se va a librar. Que no solo va a ser Errejón porque lo que se puede esperar también es que las confluencias comienzan a desconfluenciar a toda velocidad .

“La vida de Brian” en Podemos