EL DISPARATE

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Roberto Centeno, une conomista que pasó por la docencia y la empresa privada, firma en “El Confidencial”, un artículo titulado “El disparate económico”, que lleva el siguiente prólogo que no tiene desperdicio: “Dependientes y sus familias, pensionistas y contribuyentes, si votan a Rajoy, serán responsables de que este mentiroso compulsivo, que los desprecia, continúe al mando del país…”.
Y, después, en el desarrollo del artículo apunta a lo que él llama las dos promesas envenenadas o las dos grandes mentiras de los presupuestos recién presentados como banderín de enganche en su campaña electoral: el IRPF y la Seguridad Social.
Para Roberto Centeno, el publicitado nuevo sistema de los impuestos (IRPF) es un disparate y una mentira. Por cada euro de rebaja te quitan tres y en lo referente a la Seguridad Social, el supuesto presupuesto nos lleva a una deuda del doble de la actual. Y lo cifra en cuarenta millones de euros, lo que supondrá la caída del sistema…
Anuncia, pues, que estos presupuestos, algo así les contaba en esta columna en mi anterior artículo, son imposibles de llevar a cabo, puesto que encierran una gran mentira que se basa en dos juegos de manos típicos de los trileros como es el de esconder que los gastos subirán –y ni se contempla ese escenario– y que los ingresos –siguiendo los ciclos anteriores y con los supuestos anunciados– serán muy inferiores.
Todo eso en un paisaje que cada día nos revelan reconocidos economistas y el simple repaso de la actualidad: los salarios bajaron un 18 por ciento y los beneficios a los financieros y grandes ejecutivos aumentaron un 16 por ciento, lo que agranda la diferencia entre la ciudadanía que es, ya nadie lo duda, quien más pena con la crisis…
Y todo esto, repasen la actualidad, cuando cada día nos llegan noticias de nuevas “mordidas”: que si en el PP y el Gobierno de Madrid –bajo la presidencia de Aguirre y González– se financiaron las elecciones con dinero negro… que en Valencia se descubren nuevos agujeros y que la Púnica y la Gürtel confirman esa sospecha de los ciudadanos–ratificada en sede judicial– de que desde Fraga hasta Rajoy, tesoreros por medio, la derecha (AP, PP) se financió, al tiempo que se reducen camas en los hospitales públicos  (estos días en Madrid) tras los recortes de estos cuatro años en sanidad, educación y dependencia.
Y mientras Esperanza Aguirre dice muy risueña “y a otra cosa mariposa…” 

EL DISPARATE