¿UNA ENCUESTA ENVENENADA?

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No sé exactamente cuál es la fiabilidad verdadera de las encuestas. Hoy se hacen por todo y para casi todo. La más reciente y bastante sintomática respondía a la pregunta: “¿Debería Rajoy destituir al ministro Montoro por coaccionar a los medios de comunicación con supuestos datos de Hacienda?”. La respuesta fue apabullante. Un 82% de los encuestados opinó que sí. E indicaron que las afirmaciones del ministro en el Congreso sobre que hay medios con “una gran deuda con la Agencia Tributaria” suponen una coacción al periodismo crítico con su gestión.
Montoro debe precisar, en lugar de irse por las ramas, a quién se refiere o rectificar, si no quiere dar la razón al PSOE que tachó su intervención de “gansteril”. Otros dicen que Montoro ejerce el “matonismo” desde el ministerio. Amenaza siempre con información que debería ser secreta. Al respecto, dijo José Gabriel González Arias, director general de AEDE: “Si Montoro se acuerda con tanta frecuencia de los medios de comunicación es porque sus noticias no le gustan”. Pero habría también que recordarle al ministro que la Ley General Tributaria prohíbe a los funcionarios  de Hacienda revelar datos sobre los contribuyentes. Y él es el primero de los funcionarios y debería dar ejemplo de respeto a la norma. Pero la incontinencia verbal de este ministro ya es conocida hasta en el extranjero y no será por las dos cadenas televisivas del Estado español, que callan todos los patinazos de Montoro, pero la 4 y la 6, gracias a Dios, exponen con nitidez las barbaridades de análisis y aún de síntesis de tan “metepatas” caudillo de Hacienda. ¿Qué le irrita al ministro? Que se hable del tato de favor a Cristina de Borbón, a Cemex o que se haya denunciado la tremenda purga en la Agencia Tributaria.
En cambio, la televisión estatal sí que airea las palabras ministeriales cuando con ellas afirma que España es un ejemplo para el mundo. El cachondeo que se organiza allende fronteras cuando se tiene conocimiento de frases como la antedicha, no es para ser descrito, por lo inconmensurable. Lo dicho: Marca España

¿UNA ENCUESTA ENVENENADA?