Cientos de coches de trabajadores de Ence colapsaron los accesos a la ciudad durante su protesta

Los primeros en llegar recibieron con bengalas y botes de humo al resto de la comitiva | Javier alborés
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Los trabajadores de la empresa pontevedresa Ence llegaban en caravana ayer a la ciudad coruñesa para pedir que se suprima el artículo 18.4 de la futura ley de Cambio Climático, que podría derivar en el cierre de la factoría.


A primera hora partían del puerto de Marín (Pontevedra) y hacia el mediodía llegaban a A Coruña, desatando un pequeño caos de tráfico desde la Avenida de Alfonso Molina. Cientos de vehículos, tanto particulares, de empresa, así como pesados, llegaban a la urbe y obligaron a intervenir a los agentes policiales, que derivaron a los camiones a otros puntos para no colapsar el centro de la ciudad.


Así, mientras los turismos se dirigían hacia la delegación del Gobierno, en la plaza de Ourense, los camiones se iban derivando a otros puntos, como la rotonda de As Lonzas, donde más de una decena de camiones permanecieron retenidos durante más de media hora.


Cambios en el proyecto

Mientras, los vehículos iban llegando a la sede del Ejecutivo central en Galicia, donde los primeros trabajadores de Ence en llegar fueron recibiendo al resto entre bengalas, botes de humo y numerosos petardos.


Uno de los trabajadores de la planta, y miembro del sindicato CCOO, Rubén Fernández, criticaba las formas en las que el Gobierno incluye este artículo en el proyecto de ley, “por la puerta de atrás”, denunciaba.

La inclusión de este artículo, que provocó la convocatoria de ayer, limitará, según apuntaba Fernández, la estancia de la factoría a 75, “delimitándonos así hasta 2033”.


“La demanda es que lo retiren y que le podamos dar un futuro a nuestra empresa durante muchos años”, decía Fernández, que recordaba que, “con la crisis industrial que está viviendo Galicia, no nos podemos permitir que ningún trabajador se vaya a la calle”.


El empleado de Ence apelaba a que uno “de los pilares del Estado de Bienestar” es el trabajo, “y el trabajo de calidad también”. “Tenemos un PIB en el que la parte industrial aporta un 11%, cuando países como Alemania están aportando más de un 30%”, apuntaba.


Esta medida incluida en la ley, según apuntan los trabajadores, les abocaría al cierre en poco más de diez años, por lo que piden cambios en el proyecto, dado que la clausura de Ence, según sus cálculos afectaría a los, aproximadamente, 450 empleados de la planta, a otros 400 de empresas auxiliares, más a “unos 200, 250, camiones que llegan diariamente”, así como a toda la parte logística, como la que afectaría al puerto de Marín. 

Cientos de coches de trabajadores de Ence colapsaron los accesos a la ciudad durante su protesta