UN TEMPORAL DEMOLEDOR

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Los efectos del paso por Galicia del temporal “Dirk” han sido demoledores. Por encima de todo destacan los destrozos en el santuario de A Virxe da Barca, pero no se pueden pasar por alto otros datos, como, por ejemplo, que 86.700 hogares gallegos sufrieron problemas en el suministro eléctrico o que 28 coches resultaron dañados en A Coruña, donde tampoco se salvó el palacio municipal, en el que se produjo una inundación después de que se rompiese un tragaluz. La relación de incidencias podría estirarse todo lo que se quisiera, pero no tiene mucho sentido hacerlo; en cambio, sí conviene destacar la labor de los servicios de emergencias, cuya respuesta fue ejemplar en todos los casos. Esa demostración de profesionalidad es la mejor conclusión que se puede sacar de unos días que el mal tiempo impidió que se desarrollasen como deseaban los gallegos.

UN TEMPORAL DEMOLEDOR