Pablo Iglesias prefiere desaparecer por una temporadita

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Ya sabemos que Salvador Illa, el ministro de Sanidad, cotiza al alza. No hay ciudad, pueblo o villa que no lo quiera tener en algún acto y se salva de que las fiestas populares estén de capa caída, porque no iba a tener tiempo para escribir tanto pregón. Su caso contrasta con el de Pablo Iglesias. El macho alfa podemita anda últimamente recluido, tanto que no se le espera en las campañas gallega y vasca. La revelación de algunos hechos en el extraño caso de la tarjeta del telefóno de su ayudante han terminado por dejarle políticamente mudo. Por supuesto que Podemos habla de las cloacas del Estado, pero, en este caso, las cloacas son muy suyas y queda por ver si no le acarrearán al coletudo líder morado consecuencias penales, ya que las políticas las estamos viendo. Foto: Pablo iglesias, concentrado | aec

Pablo Iglesias prefiere desaparecer por una temporadita