Unos meses muy largos

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YA se sabía que Juan Carlos Monedero no se había recuperado de la ruptura de la relación –del tipo que fuese– con la fashionista Carmen Lomana, pero no que ya antes de ese escarceo estuviese tan perjudicado. El cofundador de Podemos cobró, o al menos eso alegó cuando lo cazaron en plena amnesia de sus obligaciones tributarias, 450.000 euros por asesorar a Nicolás Maduro en cuestiones financieras, pues se lució el tío: Venezuela está en bancarrota. Pero no es solo en las cuestiones presupuestarias en las que fallan las cuentas de los bolivarianos; cada vez que tienen que hacer números meten la pata. Que se lo digan al ministro de Información y Comunicación, Jorge Rodríguez. Según explicó en rueda de prensa, una persona que dedica ocho horas diarias a su jornada laboral acumula a final de mes 800 horas de trabajadas. Pues no son largos ni nada los meses para los venezolanos: uno de treinta días tiene 720 horas. ¡Qué imperialistas son las matemáticas y la cronología!, han conseguido que el Gobierno de Maduro haya perdido el control de cuentas.

Unos meses muy largos