A Coruña perdió la mitad de sus sucursales bancarias en diez años

La operación de desmontaje del letrero de Cuatro Caminos exigió grúas de gran tamaño | javier alborés
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El gran cartel de Banco Pastor desapareció ayer en Cuatro Caminos. Santander, la entidad bancaria que absorbió al Banco Popular que a su vez había absorbido al emblemático Banco Pastor, llevaba tiempo tramitando la licencia, dado que la marca comercial dejó de utilizarse hace años. De esta manera, desaparece una reliquia de una época pasada, pero la sucursal sigue funcionando con normalidad, lo que no puede decir todas: en la última década, el número de oficinas bancarias abiertas al público en la ciudad se ha reducido a casi la mitad, según estimaciones de CCOO.


Según datos de la Asociación Española de Banca, el numero de sucursales cayó en la provincia de forma similar, pasando de 493 en 2010 a 250 en 2019. En cuanto al Banco Santander, lleva tiempo inmerso en varios procesos de reestructuración que culminaron en un ERE que se firmó en diciembre y que va a estar abierto hasta junio, en este proceso. El sindicato mayoritario, CCOO, forzó a las negociaciones a la empresa para proteger el empleo y las condiciones que pudieran vinculaciones de la oferta de reajuste de la red a través de procedimiento voluntario no traumático y pactado.


Esta previsto que este año desaparezca en la provincia herculina un 30% la red formada por sucursales del Popular, el Pastor y el Santander. De 102, van a quedar 70. Donde haya dos muy próximas, una debe desaparecer, sobre todo en núcleos rurales, porque hay otro proceso paralelo que es el de impulsar las oficinas grandes. No solo el Santander, sino el BBVA, Caixabank. Albergan a personal especializado y se hacen llamar “boutiques financieras”.


Electrónica

La única otra opción que queda es la banca electrónica, que resulta inaccesible a los mayores. Los usuarios protestan, como los vecinos de O Castrillón, que salieron a la calle en junio del año pasado. Villarino, asegura que “siempre hemos denunciado posible proceso de exclusión financiera pero es verdad que todas las entidades llevan tiempo en un ajuste de coste”, reconoce Villarino. Actualmente los bancos pasan por una crisis y como el sindicalista señala, “el dinero no vale nada (los tipos de interés a 0% y el entorno no es favorable a las rentabilidad de las empresas)”.


Tampoco es que la digitalización sea un fenómeno nuevo. El impulso bancario de las nuevas tecnologías llevaba una década en marcha, pero “ahora la gente se ha descargado muchísimas app de banca” y, por otro lado, también se ha extendido el teletrabajo (lo que ha dado pie a que se incluya por primera vez esta en el convenio). Como en otros campos, el papel ha dejado paso a los unos y a los ceros. 

A Coruña perdió la mitad de sus sucursales bancarias en diez años