El Rectorado, tranquilo ante los niveles de radón detectados en varias dependencias de Sociología

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Un informe del Laboratorio de Radioactividade Ambiental (LRA) de la Universidad revela que los niveles de gas radón detectados en el edificio que alberga las Facultades de Sociología y Ciencias de la Comunicación son muy superiores al límite legal establecido. El rector, Julio Abalde, acudió ayer al centro educativo para explicar la situación. La institución académica se muestra tranquila ante esta situación porque “a medición de concentración non indica o mesmo nivel de exposición por parte dos usuarios das instalacións”.
La supuesta correlación entre varios casos de cáncer detectados en el profesorado y el desarrollo de sus trabajos en un inmueble enfermo gana fuerza después de que ayer saliese a la luz el último informe realizado por los técnicos de la Universidad. 
Después de semanas de analíticas, según el documento redactado por el LRA, “nas medicións tomadas no edificio observáronse concentracións moi elevadas de radón no andar -1 onde están o estudo de radio, o plató de televisión, os camerinos e a postproducción”. Los máquinas han establecido entre “3000 y 4000” becquereles –una unidad que mide la radiación– por metro cúbico, cuando la normativa acepta solo 600. Es decir, en el mejor de los casos se superaría cuatro veces el límite no dañino que se establece. No obstante, fuentes de la Universidad explicaron que, atendiendo a la versión de los técnicos, “os niveis detectados non son preocupantes” porque la concentración no implica que la comunidad educativa haya sufrido ese mismo nivel de exposición. 

plan de medidas
El informe, que llegó al Servizo de Prevención de Riscos Laborarais el pasado 23 de febrero, precedió a una reunión con los dos decanos en la que, según la Universidad, se les entregó “un plan de medidas de mitigación de radón que consiste na instalación dun sistema de ventilación, posto que é un gas moi volátil e vaise coa ventilación axeitada”. 
En el balance del LRA destacan que al carecer de ventanas, en el sótano es necesario un sistema mecánico cuya colocación requerirá la colaboración del Servicio de Arquitectura, Urbanismo y Equipamientos. De todos modos, como “medida de precaución” se optó por trasladar a un trabajador de la zona que ocupaba hasta el momento. Además, se anunció que continuarán  los controles con la intención de que se regularicen los niveles. “En caso de non ser así, tomaránse máis medidas, como limitar no tempo o uso destas instalacións a unhas horas do día, ata conseguir resultados óptimos”, subrayaron. 
Así lo trasladó ayer el rector, Julio Abalde, acompañado del vicerrector de Infraestructuras y los responsables del LRA y el Servizo de Prevención de Riscos, así como dos técnicos.

El Rectorado, tranquilo ante los niveles de radón detectados en varias dependencias de Sociología