La ley del mínimo esfuerzo

david calo (i), el autor del gol del triunfo en o castro, conduce el cuero ante la presión de oli javier alborés
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 Con la ley del mínimo esfuerzo. El Boiro, líder de la categoría, se deshizo del colista en un partido que controló de principio a fin y en el que supo esperar con paciencia hasta que llegó el tanto de la victoria. El Carral no le perdió la cara en ningún momento al encuentro y desde el orden defensivo gozó de alguna posibilidad aislada de meter mano al ‘gigante’ de Preferente.

El guión del encuentro fue el esperado. El Boiro, a pesar de las dimensiones de O Castro, intentó crear peligro combinando desde atrás, mientras que el cuadro local esperaba agazapado para salir rápido a la contra.

A los tres minutos, Adrián Santos ya había estrellado el esférico en la madera tras un córner ensayado. Todavía no se había sentado todo el público y el Carral ya había sufrido el primer susto. No obstante, el cuadro de Santi Reboredo comenzó a ahogar la salida de balón del adversario arengado por la casta del capitán Christian.

La defensa local no volvería a tener noticias del ataque boirense hasta el minuto 25. El guardameta Cristian tuvo que emplearse a fondo para detener un tiro a bocajarro de Armental tras una acción de funambulista sobre la línea de fondo de Álex Gómez.

Ya no hubo más avisos. En la siguiente jugada, David Calo hizo fácil lo difícil. El ariete ‘pinchó’ un pase de 40 metros a la espalda de la defensa de Julián y con un control orientado dejó atrás a su oponente. Después solo tuvo que batir a Cristian con un disparo rápido. Calo tuvo una y la ‘enchufó’. Máxima efectividad del ariete y partido demasiado cuesta arriba para un Carral que aún no se había aproximado a la portería de Javi.

Sin embargo, un minuto después del tanto llegó la oportunidad local más clara del primer acto. Christian ‘cazó’ un balón suelto al borde del área y conectó un zurdazo que se fue alto por centímetros.

En la jugada siguiente llegó otra mala noticia, quizá la peor, para el Carral. Tras un mal apoyo, el lateral Martín cayó al suelo doliéndose de la rodilla derecha. Mala suerte para un jugador que ya había superado una grave lesión en esa zona y que tuvo que ser sustituido por Pochi. Santi Reboredo tuvo que reconstruir el equipo con Jony de improvisado lateral pero el partido siguió el mismo curso.

Antes del descanso, Santos mandó otro balón al palo y los de Gelucho verían como el árbitro les anulaba un gol por fuera de juego posicional. A la vuelta de vestuarios, el Boiro continúo con su fútbol-control. Intentando combinar pero sin correr demasiados riesgos. Por su parte, el Carral siguió priorizando la defensa por encima del ataque a la espera de una ocasión para empatar. Y la ocasión llegó. En un despeje de la zaga, Jacobo fue el único que tuvo fe. Ni la defensa ni el portero del Boiro creyeron en que el extremo carralés pudiese llegar, pero llegó. Jacobo tocó el cuero con la puntera pero se fue alto por poco.

Ese fue el único susto serio que tuvo que afrontar un Boiro que sigue con paso firme en la cabeza de la tabla. n

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