Paso definitivo hacia cuartos con una cómoda victoria

Ferrán Solé arma el brazo ante la defensa uruguaya durante el encuentro de ayer en El Cairo | Petr David Josek/POOL/efe
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La selección española cumplió con el guión y solventó con una contundente victoria el encuentro ante Uruguay, un plácido triunfo que permitió a los Hispanos lograr la clasificación para los cuartos de final del Mundial de Egipto tras la derrota de Polonia ante Hungría.

“Es un partido para repartir minutos”, señaló Jordi Ribera en la previa del encuentro, consciente de la diferencia existente entre el campeón de los dos últimos Europeos y el conjunto uruguayo, debutante.

Un reparto de minutos que comenzó desde la propia convocatoria, tras la decisión del seleccionador español de dejar fuera de las lista al portero Gonzalo Pérez de Vargas y el capitán Raúl Entrerríos.

El partido en sí, apenas duró un par de minutos, en los que Uruguay, que accedió a esta segunda ronda gracias a la retirada de Cabo Verde, pudo presumir de empatar 2-2 antes de los cinco minutos.

Un espejismo de lo que ocurriría desde entonces hasta el final y que puede resumirse en una continua sucesión de goles del conjunto español, que hicieron crecer y crecer la ventaja hasta alcanzar una máxima de diecisiete tantos (17-34) a los 15 minutos de la segunda mitad.

Goleada a la que contribuyeron decisivamente los extremos Aleix Gómez y Aitor Ariño, punta de lanza del contraataque español, que firmaron doce de los veinticuatro tantos con los que concluyó la primera mitad (12-24).

Seriedad
España, como reclamaba Ribera, se tomó el partido con la máxima seriedad, como dejó claro Ariño al lanzarse a por un balón perdido a los 19 minutos de juego, pese a la ventaja.

Pero además de dosificar esfuerzos, pensando en todo lo que queda por delante, el encuentro debía servir para que aquellos jugadores españoles que todavía no han acabado de mostrar su mejor versión dieran un paso adelante.

Tal y como hizo Ariño, que cerró el choque con ocho dianas, o Gómez, que, por fin, recordó al infalible y eléctrico jugador del Barcelona, atravesando la pista como un rayo en cada contraataque del conjunto español.

Igualmente necesitaba afinar la muñeca el exterior zurdo Ferrán Solé, que demostró el porqué de su elección como mejor extremo del pasado Campeonato del Mundo de Alemania y Dinamarca 2019.

Tampoco desaprovechó la oportunidad Rubén Marchan, que valiéndose de su superioridad física dominó la línea de los seis metros en los minutos que jugó, o el lateral Iosu Goñi, una de las dos novedades del encuentro, que demostró su capacidad para poder aportar lanzamiento exterior.

Convincente fue también la actuación del guardameta Sergey Hernández, que dejó muestras del enorme futuro que le aguarda, en algunas de las catorce paradas que firmó.

Dos más que las que logró el portero uruguayo Andrés Viera, que se convirtió en el gran protagonista de la segunda parte con sus numerosas intervenciones que permitieron al conjunto sudamericano reducir su desventaja en el tanteador.

Aunque sin poner nunca en peligro la cómoda ventaja de la selección española, que como estaba previsto, se alzó con el triunfo (23-38) en un choque que le sirvió para afinar su puesta a punto de cara a los cuatro últimos partidos si quiere conquistar el título del Mundial.

Paso definitivo hacia cuartos con una cómoda victoria