Los temporales de final del año pasado colapsaron Medio Ambiente

El viento tumbó dos árboles en A Palloza y la zona afectada sigue acordonada | pedro puig
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Los temporales que asolaron la ciudad durante los pasados meses de noviembre y diciembre de manera casi ininterrumpida provocaron que el área de Medio Ambiente tuviese que dedicar prácticamente todos sus recursos a cubrir los efectos causados por el mal tiempo sobre zonas verdes y especies vegetales de la ciudad.

Las borrascas de los dos últimos meses del año pasado obligaron a los operarios encargados del mantenimiento de zonas verdes de la ciudad a proceder casi todos los días a la retirada de árboles, ramas o matorrales que habían sido tumbados o corrían riesgo de caer debido a las inclemencias meteorológicas.

Los fuertes vientos y las intensas lluvias dañaron numerosas especies vegetales repartidas por la ciudad, no solo en los puntos más cercanos a la costa, sino que otros como el cementerio de Feáns o las plazas de A Palloza o de Luis Seoane también sufrieron sus efectos.

Las tareas de poda y la inspección de parques y áreas caninas fueron algunas de las tareas afectadas

Por ejemplo, en la primera de estas dos plazas el viento arrancó dos árboles que quedaron con las raíces descubiertas durante días hasta que ambos ejemplares pudieron ser retirados por los operarios. Hace un par de semanas se procedió al acondicionamiento de la zona, que todavía permanece acordonada.

Además de los efectos que causaron los temporales sobre las zonas verdes, Medio Ambiente también sufrió daños colaterales en sentido de retraso en los trabajos previstos. Así, la concejalía estaba inmersa en realizar reconocimientos de los parques, jardines y otros espacios verdes de la ciudad, una tarea que se tuvo que frenar ante la falta de recursos y un clima que impedía su desarrollo en condiciones normales.

 

Optimismo

El mes de enero y los primeros días de febrero fueron mucho más benévolos en cuanto a condiciones meteorológicas y por ello se está intentando recuperar el tiempo perdido.

Desde hace algunas semanas se comenzaron a desarrollar los trabajos de poda de árboles así como el estudio del estado de los jardines y áreas caninas con el objetivo de evaluar su estado actual y establecer las mejoras que sean necesarias de cara a poder realizar un “repaso” generalizado durante la primavera.

La concejala de Medio Ambiente, Esther Fontán, reconoció hace unas semanas que el parque de San Diego sea “probablemente” el que se encuentra en un peor estado en la ciudad.

Juegos infantiles y edificios pintarrajeados, verdín en las zonas de hormigón y otros problemas menores son las principales dolencias de una de las zonas verdes más extensas en esta parte de la ciudad.

Los temporales de final del año pasado colapsaron Medio Ambiente