El penúltimo no debería suponer problema alguno

Roberto di Benedetto, máximo goleadero del Liceo, es baja para el encuentro de hoy | Quintana
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Después de jugar, y ganar con autoridad (5-0 al Vendrell) el partido adelantado de la novena jornada, el Deportivo Liceo retoma el orden normal del calendario, si es que que se puede considerar normal tras numerosos aplazamientos de encuentros a causa de los casos de Covid-19, todos ellos ajenos al club herculino.

Por esta razón el conjunto que dirige Juan Copa, que hoy no podrá contar con Roberto di Benedetto, ha disputado dos partidos menos que los dos que le preceden en la tabla clasificatoria, el sorprendente Lleida (6 victorias y 2 empates) y el Barcelona (7 triunfos y 1 derrota, precisamente ante los verdiblancos), aunque es el único de los 16 de la OK Liga que cuenta sus comparecencias por éxitos.

 

Cuesta abajo sin frenos

Todo lo contrario que su rival de hoy, el CP Vic. El club rojiblanco, acostumbrado hasta muy poco tiempo a moverse entre la aristocracia, continúa en imparable cuesta abajo. La campaña pasada se salvó del descenso, pese a acabar último, con 13 puntos en 25 partidos, por la excepcionalidad de la misma... y la incomprensible ampliación de este años a dos equipos más.

Y sus números de la presente no es que inviten al optimismo: un empate (1-1 en Lloret) y cinco derrotas, con solo 13 goles anotados. Un dato este que aumenta la sensación de que los hombres que entrena Joaquim López, que se enfrentan a una defensa histórica (4 dianas encajadas en 5 encuentros), podrían salir escaldados del Palacio de los Deportes.

Carles Sánchez, con 4 tantos, es el máximo anotador de un Vic con un plantel muy joven, en el que solo el capitán, Jaume Molas, de 35 años, y David Montero, de dos menos, rompen la norma.

El cuadro barcelonés, que solo tiene por debajo al Igualada (0-4), tampoco puede aferrarse a la defensa, ya que recibe 5.0 tantos por choque (uno menos que los que anota el Liceo), una media que solo empeora el Taradell, con 35, 15 de ellos encajados en Riazor.

Sin la máxima competición europea de por medio, que debería haber comenzado este mes pero que fue aplazada hasta al menos enero por la pandemia, los pupilos de Copa no tienen por que ahorrar esfuerzos en una OK Liga que podría ser la suya.

El penúltimo no debería suponer problema alguno