La próxima protesta de los estudiantes tratará de sacar las clases “a la calle”

carteles en las ventanas anuncian el encierro quintana
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Lejos de apaciguarse, los alumnos de la Universidad de A Coruña continúan más activos que nunca en sus protestas contra la reforma de la ley educativa. Desde el colectivo Acampada Etsac, han convocado el que será el quinto encierro de este grupo en la facultad para el próximo miércoles 20 de febrero. Sin embargo, esta nueva protesta tendrá otra peculiaridad añadida, además del propio acto de reivindicación en el interior de la facultad.

Arquitectura prepara su quinto encierro en la facultad para el próximo 20 de febrero

Con el objetivo de ser cada vez más visibles y trasladar su lucha más allá del ámbito educativo, los alumnos pretenden implicar a la mayor cantidad de personas en la protesta. Su objetivo, ahora, son los profesores. Durante el encierro del miércoles, al que están invitados a participar todos los miembros de la comunidad educativa, se buscarán propuestas para que las clases de la Universidad se trasladen a la ciudad.

 

defensa pública

“Esto es un comienzo para hacer frente al proceso de privatización de la educación pública que ha iniciado el Partido Popular, y que hay que paralizar antes de que sea demasiado tarde”, argumentan desde la organización del evento. Los estudiantes llevan meses luchando para conseguir que no se lleve a aprobación la Lomce (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa), propuesta por el Ministerio de Educación, que acabaría con el derecho al acceso a la educación pública, según sostienen los alumnos.

Después de haber vivido dos huelgas en educación en apenas unos meses y varios encierros en distintas facultades de la Universidad, los estudiantes quieren ahora “salir a la calle” y “concienciar a la sociedad de que la universidad pública es útil”.

Defienden que “la democracia morirá cuando solo unos pocos privilegiados puedan acceder a un derecho básico como es la educación”. La subida de las tasas en los precios públicos para los servicios de educación es una de las principales trabas que ponen los estudiantes a que la ley educativa salga adelante. “No tenemos que endeudarnos por ejercer un derecho”, critican desde el colectivo.

Para hacer más amenas las horas en el interior de la facultad, para este encierro, como los anteriores, se ha programado el pase de varias películas, así como asambleas para debatir sobre la situación de la educación y plantear soluciones.

 

La próxima protesta de los estudiantes tratará de sacar las clases “a la calle”