La ciudad se blindó ante una alerta naranja que dejó fuertes vientos y menos lluvia de la prevista

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Los arenales, zonas verdes y áreas infantiles permanecieron cerrados y bajo la vigilancia de los servicios de emergencia sin que se tuviesen que registrar apenas intervenciones.


A pesar de la amenaza de grandes cantidades de lluvia, las precipitaciones fueron constantes y por momentos abundantes, aunque a última hora de la tarde de ayer la cantidad de lluvia acumulada era de cerca de 20 litros por metro cuadrado, una cifra inferior a la del lunes, cuando se crearon bolsas de agua en diferentes puntos de la ciudad.

La lluvia no fue un problema de entidad para los coruñeses, que sí notaron más el fuerte viento, que alcanzó rachas de 90,9 kilómetros por hora en la estación del Dique de Abrigo. A pesar de este máximo y de que el viento fuese una constante toda la jornada, el hecho de que fuese de componente sur evitó complicaciones por la protección que otorga el monte de San Pedro.


Esto se pudo ver en diferentes puntos de la ciudad, sobre todo aquellos más expuestos al viento, en los que los peatones tenían problemas para caminar con sus paraguas y las caídas de elementos como vallas o contenedores fue una constante. Además, como es habitual en estas circunstancias, la Torre de Hércules permaneció cerrada a los visitantes.


Entre las pocas actuaciones que tuvieron que hacer los servicios de emergencia hubo una para trasladar a un sintecho que se encontraba en los bajos del Millennium.


Ante los augurios que apuntaban a fuerte viento y abundante lluvia, desde la Xunta se decretó la suspensión de las actividades al aire libre en lugares como centros escolares e instalaciones deportivas.

Previsión
La previsión meteorológica para hoy será ligeramente mejor que la de ayer. Así, no habrá ninguna alerta y las temperaturas se mantendrán similares, con un pequeño ascenso de la mínima y por el contrario un descenso de la máxima.


A pesar de que no habrá avisos de ningún tipo, los cielos permanecerán nublados y continuará habiendo lluvias a lo largo del día, principalmente por la mañana. Esta situación se prevé que se mantenga en la misma línea hasta el comienzo de la próxima semana.

La ciudad se blindó ante una alerta naranja que dejó fuertes vientos y menos lluvia de la prevista