Refugiados en la Puerta de Brandeburgo siguen en huelga de hambre en apoyo de asilo

Un grupo de refugiados protesta por la violencia policial durante una huelga de hambre en la Pariser Platz, frente a la Puerta de Brandemburgo de Berlín (Alemania). EFE/Archivo
|

La veintena de inmigrantes que permanecen acampados frente a la puerta de Brandeburgo en Berlín decidieron hoy continuar por segunda semana la huelga de hambre, hasta lograr una solución a su petición de asilo, a pesar de las peticiones de los políticos alemanes para que la abandonen.

Los inmigrantes, que proceden entre otros lugares de Irak, Afganistán, Sierra Leona, Pakistán, Etiopía o Senegal, llegaron a Berlín procedentes de Baviera (sur de Alemania), en cuya capital, Múnich, protagonizaron el pasado junio una protesta similar hasta que fueron desalojados por la policía.

Las autoridades bávaras los reunieron en centros de acogida de refugiados, donde han permanecido hasta que un grupo decidió realizar una marcha hasta la capital alemana para reclamar la tramitación de su petición de asilo.

Uno de los acampado, Bruk, originario de Etiopía explicó a Efe que tras cinco días de huelga de hambre, y "al ver que nadie venía desde el gobierno a tomar responsabilidad", decidieron comenzar también dejar de ingerir líquidos.

El joven etíope, que vive en Alemania desde hace un año y dos meses, afirmó que tanto él como muchos de sus compañeros vinieron a Alemania en busca de un futuro mejor, ya que no pueden llevar una vida segura en sus países de origen.

"Yo vine por motivos políticos, muchos de los que estamos aquí vinimos a causa de la guerra, de desastres, por pobreza, porque nuestra vida corría riesgo, así que vinimos aquí porque se nos dijo que Alemania es un lugar seguro", relató el africano.

La vida en los centros de acogida de Baviera, explicó, les estaba "matando mental y psicológicamente", por lo que, convencidos de que morir "lentamente en el campo es inútil", decidieron hace unos días cambiar su situación "o morir intentándolo".

Hasta ahora han recibido solamente la visita de responsables de los partidos políticos minoritarios, Los Verdes y La Izquierda, que se han interesado por el estado del grupo acampado ante la emblemática Puerta de Brandeburgo.

Hoy estaba con ellos Uwe Kekeritz, diputado de Los Verdes en el Bundestag (cámara baja).

Según explicó a Efe, trató de convencer a los refugiados para que acabasen con la huelga de hambre a cambio de tratar de concertar un encuentro para negociar sus peticiones de asilo.

Kekertiz criticó con dureza a las autoridades de Baviera, donde los inmigrantes se ven obligado a "estar recluidos en un mismo lugar, a sólo poder moverse por una zona preestablecida y no reciben dinero, aunque sí paquetes de comida que en muchas ocasiones no tienen en cuenta sus peculiaridades (religiosas)".

Sin embargo, el representante ecologista descartó que su objetivo sea "abrir las puertas para que todos puedan entrar en Alemania, sin embargo, es un principio de la república alemana que las personas que tienen que huir y están en situación de emergencia deben recibir asilo".

Bruk reclamó una oportunidad para él y sus compañeros ya que sólo quieren "una situación de igualdad con respecto al resto de ciudadanos" y dijo que terminarán la huelga de hambre cuando consigan este objetivo.

Ayer siete de los inmigrantes tuvieron que ser trasladados a hospitales para recibir atención médica debido al debilitamiento causado por su prolongada huelga.

Desde enero hasta septiembre de este año 85.325 personas solicitaron asilo en Alemania, la mayoría de ellas procedentes de la Federación Rusa, Serbia, Siria y Afganistán.

Refugiados en la Puerta de Brandeburgo siguen en huelga de hambre en apoyo de asilo