Unas vacaciones rebozadas de creatividad

En la Casa Picasso, los pequeños coquetean con el arte cubista y las obras del pequeño Pablo.
|

Los llaman campamentos de Semana Santa y aunque sin tienda al lomo son una alternativa para las familias que no pueden atender a los niños cuando no tienen colegio. En Novacaixagalicia, los pequeños se ponen estos días el mandil para convertirse en “pequechefs”. Capaces de fabricar con sus manos un conejo de Pascua con todo el chocolate concentrado, además de algún que otro postre típico de estas fechas. En el edificio de Los Cantones todavía quedan dos turnos de cocina por delante y dos nuevas jornadas de su taller de cómic. En él, los niños de entre siete y doce años encierran a sus personajes entre viñetas y les ponen bocadillos distintos a los que se comen en la merienda.
A su vez, la Casa Picasso programa para hoy a las 11.00 horas un cuentacuentos y un taller de murales donde las criaturas se inspirarán en la muchacha de los pies descalzos que el pequeño Pablo pintó y que respira en París. Desde el lunes, los pequeños han coqueteado con la pintura cubista y con el arte de construir periodiquitos de papel.
Algo parecido a Novacaixagalicia se cuece en Cascanueces. Allí, los chavales decoran huevos de Pascua y hacen pulseras dulces. En una vacaciones en las que los Museos Científicos amplían su horario y ofrecen la escultura de una vaca real en el Acuario, una exposición de péndulos en la Casa de las Ciencias o una sobre la inteligencia humana en la Domus. Para acabar en Marineda City con juegos o en el Colón, donde dará comienzo el primer festival de teatro en inglés.

Unas vacaciones rebozadas de creatividad