Las nuevas ayudas al aterrizaje de Enaire evitarían la mitad de los desvíos en Alvedro

Un avión parado en la plataforma del aeropuerto coruñés | patricia g. fraga
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El anuncio de Enaire, el gestor de la navegación aérea en España, sobre las dos soluciones para facilitar en aterrizaje en el aeropuerto de A Coruña por las dos cabeceras existentes ha tenido una gran acogida entre los empleados de la terminal y los colectivos de apoyo a esta. Los expertos estiman que la puesta en marcha de las medidas, que podría ser una realidad a partir de octubre, tendría la capacidad de evitar hasta casi la mitad de los desvíos que se producen en la actualidad. Asimismo, los trabajadores ven el potencial en la captación de una mayor oferta de destinos por parte de las compañías aéreas.
Enaire probará “a partir de abril” una bajada del punto de toma de decisión para el aterrizaje por la cabecera 21, la principal, y un sistema basado en las nuevas tecnologías y la navegación vía satélite para la cabecera más próxima al Monte Xalo. Lo hará mediante unos vuelos de calibración de los que depende el futuro más inmediato del aeródromo a nivel de operatividad y aunque todavía no hay resultados todos los actores implicados con Alvedro ya se preparan para recibir más buenas noticias.
Tanto es así que expertos que forman parte de la Sociedad para el Desarrollo del Aeropuerto de Alvedro Vuela más alto estiman que, de ponerse en marcha los dos sistemas planteados, se evitarían “más del 50% de los desvíos” que vienen dados por la niebla o porque el viento no permite tomar tierra en condiciones de total seguridad. De hecho, fuentes de Enaire ya indicaban a este diario que en la pista 21 la rebaja del umbral no sería demasiado destacada a nivel numérico pero que sí sería determinante.

Mejoras de visibilidad
La plataforma también lo ve así dado que si hasta el momento los pilotos ya deben decidir si aterrizan o no a la altura de Montrove, de salir positivos los resultados en un futuro podrían acercarse “hasta colocarse casi sobre la autopista” por lo que se aseguraría un mayor ratio de operaciones realizadas sin imprevistos.
Dicen que teniendo un ILS de categoría II –el sistema de guiado para la aproximación– las nuevas mediciones permitirían trabajar casi como si este tuviese una categoría III. Respecto a la cabecera sur se muestran más cautos, pero están satisfechos y proponen que la maniobra final se realice con una marcación “por balizas” en vez de dejarse a la pericia visual de las tripulaciones.

Ahorro en positivo
Por su parte, el comité de empresa de la infraestructura se mostró contento de que por fin se hagan propuestas para una demanda que habían hecho. “Nós xa dixeramos que a ampliación de pista non sería efectiva ata non ter as cabeceiras operativas” con normalidad, comentó el presidente, Justo Pérez.
Los operarios sostienen que si las alternativas salen adelante la instalación ganará atractivo para las aerolíneas. Para Pérez “calquera tipo de mellora é un aforro para as compañías” porque no tendrían que abonar las tasas de otro aeropuerto cuando hay que desviarse ni gastar en el traslado de los pasajeros, por lo que podrían llegar nuevas frecuencias, destinos u operadoras.
Desde la Dirección de Alvedro indicaron que Enaire les había informado de “todos los progresos en el marco del grupo de trabajo que crearon para buscar las soluciones más efectivas”, de hecho participaron en algún momento. Tras conocer que es posible que pronto se encuentren alternativas válidas asumieron que “reducir el número de operaciones desviadas o canceladas por baja visibilidad será una muy buena noticia para el aeropuerto”.

Las nuevas ayudas al aterrizaje de Enaire evitarían la mitad de los desvíos en Alvedro