Las intensas lluvias anegan el carril bici de Linares Rivas que acaba de ser construido

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Pasadas las ocho y media de la mañana, la lluvia comenzó a caer con fuerza, de manera que a las 12.00 horas los pluviómetros de Meteogalicia habían recogido 16 litros por metro cuadrado. Suficientes para provocar inundaciones en los puntos más sensible y convertir el recién construido carril bici de Linares Rivas en dirección entrada a la ciudad, aún por inaugurar, en una zona de agua estancada por la que resultaba difícil transitar a cualquier ciclista lo suficientemente valiente como para intentarlo. 

Polémicas
El carril bici metropolitano, realizado con fondos de la Diputación, ha sido objeto de diversas polémicas durante su construcción y ahora que esta ya ha finalizado suscita críticas porque tiende a embalsar el agua. El pasado día 7 fue el tramo que discurre ante los Cantones el que quedó inutilizado. 
Este problema recurrente ha suscitado las críticas del BNG, que presentó una iniciativa par que el Gobierno local expliqué por qué se inundan varios tramos del carril bici, algo que consideran “inxustificado”, puesto que queda  “totalmente inutilizado coa choiva e impracticábel precisamente para os vehículos para os que está deseñado”. 

Hay que tener en cuenta que se trata de una de las actuaciones estrella de la Concejalía de Movilidad Sostenible, que planteaba la red ciclista como el primer gran paso que da la Marea Atlántica para cambiar la forma de desplazarse en la ciudad. Según los nacionalistas, el error ha consistido en que las calzadas no están adaptadas para la bicicleta, solo se ha señalizado e instalado bolardos para segregar el espacio del resto del tráfico. 

El BNG recordó también que la obra se hizo sin consenso con las “entidades representativas do sector” y lamentó que la bicicleta, llamada a convertirse en una alternativa real para el desplazamiento, “non poida ser empregada cando se dan situacións climatolóxicas habituais na cidade”.
Por otro lado, los Bomberos tuvieron que acudir al túnel del Materno a media mañana, porque se había formado una gran balsa de agua que impedía el paso a turismos y autobuses. Se trata de un problema recurrente en ese punto, donde se acumula una gran suciedad que atasca la salida de pluviales. Como en anteriores ocasiones, los servicios de emergencia retiraron las rejillas de canalización y en una hora todo volvió a la normalidad. 

Las bolsas de agua también aparecieron en la rotonda de Matogrande que da acceso a la carretera de Pocomaco, otra zona igualmente problemática que también exige la presencia de los servicios de emergencia cada vez que hay una tromba de agua, obligando a los coches que entran desde Alfonso Molina a invadir el carril de la izquierda para evitar atravesar la zona estancada.

Las intensas lluvias anegan el carril bici de Linares Rivas que acaba de ser construido