La ciudad empezará el año con sus dos mayores contratos sin estar en vigor

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La ciudad comenzará el último año del mandato sin que sus dos contratos de mayor cuantía estén en vigor. Los servicios de recogida de basura y de limpieza viaria se prestan desde hace meses sin contrato, lo que supone que se tengan que abonar con facturas irregulares.

El servicio de recogida de basuras se encuentra en pleno proceso de licitación y hubo seis empresas que se presentaron al concurso con la intención de hacerse con un contrato de más de 15 millones de euros anuales, todas ellas por medio de la fórmula de la unión temporal de compañías del sector. Estos 15 millones serán en su mayor parte para la recogida de los residuos, mientras que dos millones serán para el servicio de contenerización, una de las novedades en la licitación.

El proceso de licitación continúa después de que el contrato anterior expirase en enero del año pasado, por lo que se pagan cada mes más de 848.000 euros con reparos de intervención y la autorización del alcalde.

Mientras, el contrato de limpieza viaria todavía no salió a licitación y se encuentra en fase de consulta preliminar, en la que recibió 260 aportaciones de 15 entidades diferentes. Este período de consulta también fue llevado a cabo por el Gobierno local previamente con el de recogida de basura.

El precio de licitación estimado superará los 14 millones de euros y como ocurre con el otro contrato de limpieza, este servicio se desempeña sin estar vigor el pliego desde hace meses. En concreto, esta situación se da desde el pasado mes de junio por lo que sus facturas, que rondan los 860.000 euros mensuales, también cuentan con reparos de intervención. Entre este año y el pasado se pagaron más de 20 millones de euros con facturas irregulares del servicio de recogida de basura y en 2018 se abonaron otros cinco en las mismas condiciones de la limpieza viaria.

Diferencias
Las negociaciones entre el Gobierno local y los sindicatos de trabajadores durante estos meses no estuvieron exentas de dificultades.

El pasado verano los trabajadores llegaron a plantear la posibilidad de llevar a cabo una huelga al entender que algunas de las condiciones del nuevo contrato preparado desde María Pita eran perjudiciales para sus garantías sociales y económicas, aunque finalmente el paro no se llegó a concretar.

El hecho de que este servicio se desarrolle sin contrato también aumentó la inseguridad de los empleados, que no tienen claro cómo les puede afectar la entrada en vigor del nuevo pliego.

La ciudad empezará el año con sus dos mayores contratos sin estar en vigor