Cientos de personas protestan en A Coruña en defensa de los refugiados

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Cientos de personas marcharon en A Coruña para unirse a otras 49 ciudades españolas que ayer acogieron concentraciones y protestas al grito de “Pasaje Seguro”, en defensa de los derechos de las personas refugiadas.
Se trata de una iniciativa europea con la que se intenta exigir a los gobiernos el establecimiento de rutas seguras para los cientos de miles de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y buscar un lugar seguro en la Unión Europea.
Por su parte, Rubén Sánchez, del Foro Galego da Emigración, reclamó la necesidad de “esas vías de acceso seguro” ante una situación en la que “Europa cierra fronteras”, provocando que esta gente se vea obligada a arriesgar sus vidas para escapar de ese contexto que les llevó a marcharse de sus tierras.
Un total de 25 países, entre los que figura España, se unieron ayer a esta Marcha Europea por los Refugiados, para pedir esas vías seguras de acceso al territorio para que quienes huyen de la guerra y la persecución no tengan que jugarse la vida en trayectos imposibles por mar o por tierra.
La protesta en A Coruña salió de Riazor y pasó por la plaza de Pontevedra, San Andrés y Santa Catalina para concluir en las cercanías del Obelisco, donde se leyó el manifiesto de la marcha.
En toda España, la convocatoria partió de la plataforma ciudadana de solidaridad Bienvenidos Refugiados, aunque entidades como la Coordinadora de ONG de Desarrollo, CEAR, el Servicio Jesuíta a Migrantes, la Asociación Pro Derechos Humanos de España (APDHE) y la EAPN o partidos políticos como Izquierda Unida respaldaron la iniciativa. Decenas de particulares mostraron su apoyo en las redes, además, fotografiándose con el lema #PasajeSeguro o #SavePassage. El manifiesto recuerda que “en el mundo hay más de 60 millones de personas en situación de desplazamiento forzado, la cifra más alta que recuerde la historia reciente de la Humanidad” y “la única solución viable es dar una respuesta humanitaria que contemple de forma contundente y sin atenuantes la salvaguarda de sus vidas y el reconocimiento pleno de sus derechos”.
“Solo en 2015 murieron en su intento de llegar a Europa cerca de 4.000 personas, de las cuales al menos el 30 por ciento eran menores de edad. En lo que llevamos de año contabilizamos 410 víctimas fatales más. A todas ellas habrá que sumarles las historias que desaparecen bajo las aguas”, explica. 
Asimismo, incide en que si bien “la foto del pequeño Aylan” pareció “actuar como torpedo para la conciencia” de los gobernantes, “la única respuesta es enviar buques armados de la OTAN para controlar las aguas del Egeo y las mafias”, cuando “es mentira que estas sean el origen de este sinsentido”. “Las mafias son una consecuencia del control de fronteras, y están creciendo en forma proporcional a las medidas de control que establecen los gobiernos”, añade.

Cientos de personas protestan en A Coruña en defensa de los refugiados