Necesitado de ‘imberbes’

De izquierda a derecha los canteranos blanquiazules Mujaid, Gandoy, Valín, Juan Rodríguez y Alberto, que cuentan con opciones de poseer ficha en el primer equipo en Segunda B | aec/rcd
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El RC Deportivo de La Coruña está obligado a amoldarse a la nueva normativa que rige la Segunda División B, un reglamento que dicta que las plantillas han de estar integradas por un máximo de 22 futbolistas y que al menos seis de ellos han de pertenecer a la categoría de Sub-23.

De este modo, la división de bronce adquiere un firme compromiso con la formación de jugadores jóvenes, dispuestos y capacitados para dar el paso a las categorías más profesionales, Primera y Segunda.

La escuadra herculina no anda sobrada de talento juvenil en sus filas debido a la relativa falta de confianza en la cantera que ha marcado su idiosincrasia en los últimos tiempos de poder económico.

Sin embargo, el inesperado e injusto descenso experimentado por los blanquiazules a Segunda B ha abierto de par en par las puertas del primer equipo a la factoría de Abegondo.

Promesas muy firmes como el central Mujaid Sadick —una de las verdaderas revelaciones del pasado ejercicio 19-20— o jugadores más por hacer como el mediocentro Yago Gandoy —que acaba de renovar tres campañas—, el lateral derecho Jorge Valín, el central Juan Rodríguez o el portero Alberto entran en las cábalas para gozar de dorsal propio en el Depor 20-21.

revelación

Mujaid, a sus 20 años, sería un referente en caso de quedarse en el club coruñés

Todos ellos, junto a otros rostros conocidos de la cantera como Pablo Brea o Adri Castro, están exhibiéndose ante Fernando Vázquez en los entrenamientos del día a día de la pretemporada de Abegondo, con la esperanza de poder dar el salto de calidad definitivo en sus respectivas carreras profesionales.

Favorecidos por la estampida de hasta 16 hombres que concluyeron el pasado ejercicio en Segunda, los canteranos anhelan hacerse un hueco en un plantel diseñado para el ascenso directo.

El máximo responsable técnico blanquiazul, Fernando Vázquez, se trata de un consumado especialista en hacer crecer a chicos con hambre procedentes de las categorías inferiores.

No en vano, en la campaña 13-14 el míster de Castrofeito brindó toda una lección de gestión al confeccionar un equipo en el que resultó trascendental la aportación de jugadores canteranos como Pablo Insua, Seoane, Juan Domínguez, Bicho, Juan Carlos o Luis Fernández.

Con estos futbolistas el entrenador diseñó un conjunto competitivo que logró hacerse con el objetivo del ascenso cuando sobre el papel no se partía como un club favorito para el retorno a Primera.

Con varias como Fran, Valerón o Manuel Pablo al frente la cantera blanquiazul podría volver a florecer. l

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