La Fiscalía investiga a Sarkozy por la financiación irregular de una campaña

Former French president Nicolas Sarkozy, head of France's Les Republicains political party, speaks on the second day of his party's national council in Paris, France, February 14, 2016. REUTERS/Jacky Naegelen
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El expresidente francés Nicolás Sarkozy fue ayer imputado formalmente en el marco de las investigaciones por la supuestas irregularidades de financiación durante su campaña para las elecciones de 2012, según informó la Fiscalía de París.
Sarkozy, líder del partido opositor Los Republicanos, fue interrogado durante horas por los jueces responsables del caso “Bygmalion”, por el que también están investigados cuatro destacados responsables de la fallida campaña.
El exmandatario negó reiteradamente que tuviera conocimiento de una doble contabilidad y de los falsos recibos por valor de 18 millones de euros emitidos por la empresa organizadora de eventos Bygmalion, lo que supone el doble del gasto legalmente autorizado.
En un libro publicado en enero de 2016, Sarkozy argumentó que, aunque fuera “difícil de creer”, no sabía “nada” sobre esa empresa “hasta que el escándalo se desató”. La Fiscalía, sin embargo, declaró su imputación formal en las pesquisas referentes al exceso de gastos y le concedió el estatus de “testigo asistido” –a medio camino entre el testigo y el imputado– para los cargos de abuso de confianza, fraude y uso de documentación falsa.
La implicación de Sarkozy en el proceso no tiene por qué significar que termine sentándose en el banquillo como acusado, pero sí enturbiará su imagen en unos meses clave en la carrera por el Elíseo. Sarkozy, de 61 años, aspira a presentarse de nuevo a la Presidencia en los comicios del año 2017.
Los sondeos, sin embargo, no respaldan sus ambiciones políticas y en los últimos meses su popularidad ha descendido al mismo ritmo en que han aumentado las posibilidades de Alain Juppé, primer ministro de Francia durante la década de los noventa y que también suena como posible candidato de Los Republicanos –antigua Unión por un Movimiento Popular (UMP)–.  
Precisamente el pasado domingo, Sarkozy realizó un llamamiento a la unidad de su partido para que estos apoyen públicamente su programa de reformas para reducir la inmigración, construir más cárceles y reducir impuestos.
“Sería inaceptable estar divididos en un momento como este, cuando el Frente Nacional (de Marie Le Pen) es tan fuerte”, señaló. “No habrá marcha atrás”, aseveró, además de fijar el mes de abril como el momento en el que someterán sus propuestas a la votación del partido.
A pesar de esto, sus principales rivales de cara a las primarias del próximo noviembre declararon que no se plegaran a sus directivas.

La Fiscalía investiga a Sarkozy por la financiación irregular de una campaña