Diego Vázquez Reino | “Las licitaciones a la baja son uno de los peores problemas que tiene la construcción”

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El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción de A Coruña (Apecco), Diego Vázquez Reino, reconoce que tras la crisis no hay nueva mano de obra y echa en falta contrataciones que no den importancia solo al factor económico.

Tras el balance de 2017 y un margen para analizar 2018, ¿en qué situación se encuentra el sector? 
A estas alturas podemos ver un poco cuál es la dinámica de lo que ha sido el año y lo que está por venir en 2019. Es cierto que ha habido una reactivación del sector, una carga de trabajo mayor que viene dada un poco por el estado de la economía pero también por la ejecución de proyectos como el desarrollo del canon eólico o el de polígonos industriales. Y, cómo no, por la mejoría que se ha establecido en la construcción de vivienda. En las principales ciudades está costando más pero notamos que en áreas metropolitanas están mejorando mucho los datos. Eso va aparejado a una mejora global de la licitación pública porque los períodos electorales marcan pero con la entrada en vigor de la Ley de Contratos del Sector Público antes se propició un parón de tres o cuatro meses.

¿Cuál es el objetivo ahora? 
La mejora de la rentabilidad. Hace unos días salía publicado un informe de la Agencia Tributaria sobre el Impuesto de Sociedades en Galicia y, muy a nuestro pesar, en su balance la construcción estaba en números rojos. Esto se debe a que seguimos lastrando las formas de proceder de una crisis larguísima. Seguimos manteniendo una competencia brutal de precios que seguirmos marcando aunque tengamos esa mejoría en la carga de trabajo. Los deberes que tenemos para el futuro y la sostenibilidad son presentar ofertas con un precio que, por lo menos, no sea de bajo coste. 

¿Se refiere a las licitaciones públicas que se adjudican a la baja? 
Sí, pero el tema de las bajas que empezó por la Administración pública se ha trasladado a la obra privada. 

¿Desde cuándo notan la expansión de este método? 
Desde que se ha dinamizado un poco la economía y han proliferado proyectos industriales, proyectos privados... el precio sigue siendo un factor determinante. Creemos que se debe contratar con la mejor relación calidad-precio, como marca como primer criterio la nueva Ley de Contratos del Sector Público.
El priorizar siempre los proyectos más baratos, ¿no va en detrimento de las obras? 
La actual directiva tiene que resolver esto para la mejoría del sector. Hemos hablado y me he manifestado tanto en foros privados como con todas las administraciones diciendo que la baja es uno de los peores problemas que tiene la construcción. Los procedimientos que antiguamente se llamaban de subasta fomentan la precariedad laboral y la baja calidad en lo que se ejecuta. A nuestro entender estos son procedimientos propios de economías menos avanzadas. Abogamos por que se cumpla o se interprete la ley con adjudicaciones a la candidatura con mejor relación calidad-precio.

¿Las subastas se dan en todas las instituciones públicas? 
El gran caballo de batalla en este aspecto es la Diputación provincial. Es uno de los organismos que más utiliza este procedimiento y, por su grado superior sobre los ayuntamientos, les está trasladando este proceso. Ahora mismo llevamos tres años trabajando con la Diputación para resolver el problema y tenemos el compromiso del presidente para crear un foro de debate para resolver esta arbitrariedad, que no es buena para nadie. El compromiso está y esperamos que antes de que acaben los mandatos se resuelva de la mejor de las maneras. 

¿Apecco no tiene la capacidad de evitar esas bajas entre sus propios asociados? 
Es una pregunta que siempre nos hacen desde las administraciones y yo siempre pongo un ejemplo. Si no hubiera señales de circulación cuando vamos por poblado ¿a qué velocidad iría cada ciudadano? Seguro que aleatoriamente y esto es lo mismo: Apecco agrupa a la mayoría de las empresas contratistas pero hay empresas de nueva creación o que no están asociadas que también concurren a las licitaciones. Podemos tener una línea mayoritaria pero es muy difícil controlar, por eso la Administración debe poner esos controles. La nueva ley es eminentemente interpretativa, lo que produce que una Administración local haga un pliego de condiciones de una determinada manera y la adyacente lo haga totalmente distinto. Hay que unificar criterios justos para todos. La Xunta tiene un criterio por el que pesa un 50% la calidad del proyecto y un 50% lo económico, y es absolutamente justo.

Notamos una carga de trabajo mayor por la ejecución de proyectos del canon eólico, los polígonos industriales y la mejoría de la construcción de vivienda

 

En el estudio sobre 2017, mostraban que las grandes empresas se llevan muchas de las licitaciones. En un contexto en el que incluso estas recurren a Uniones Temporales de Empresas (UTE), ¿disponen de espacio las firmas pequeñas para trabajar? 
Apecco es de las pocas entidades que une a las empresas de construcción de todos los tamaños y todas están representadas en la junta directiva. Eso enriquece al sector. Siempre llevo a gala que los intereses que en muchos casos son distintos se aúnan por el bien común. Estamos orgullosos también de que nuestras empresas grandes colaboran y forman UTE con empresas medianas. Uno de los motivos de existir de la asociación es crear foros de colaboración entre los asociados.

¿Tiene otros objetivos la entidad que preside? 
Me propuse dignificar al sector, poner a Apecco en los sitios de relevancia, decisión o debate y creo que lo hemos conseguido. La construcción vuelve a ser respetada como una de las partes del PIB de este país y de Galicia. Sigo pensando que Galicia da la mejor mano de obra que existe en España en construcción y también los mejores técnicos.

De hecho, son uno de los sectores que más empleo genera en estos momentos. ¿Por qué a pesar de esas ofertas faltan trabajadores? 
El segundo problema, si no el primero, además de la rentabilidad, es la falta de mano de obra. Hay más sectores que lo están padeciendo. ¿Por qué? Parece un tema generacional, de que no se ha cursado Formación Profesional. La gente ha estudiado mucho más y la gente joven a lo mejor no ve los sectores de mano de obra más intensivos como un objetivo. Tenemos que hacer una promoción importante: la construcción ya no es la de hace diez años, sigue siendo un trabajo duro pero ya no implica la dureza de antes porque hemos innovado mucho, hemos introducido mucha tecnología y nuevos procesos constructivos.

¿Puede dar cierto temor emplearse en este campo por miedo a que haya otra crisis y una inestabilidad en los ingresos? 
No buscamos que vuelva el boom, nadie lo quiere, lo que queremos es una inversión regular y que la construcción tenga ese peso que está entre el 7 y el 10% del PIB, que se mantenga en esos niveles. Además, hemos aprovechado la crisis para profesionalizarnos. 

¿A través de cursos propios? 
Desde Apecco hemos insistido mucho en mejorar profesionalmente tanto a los directivos como a los mandos intermedios, al personal técnico y a los trabajadores en general. Ahora mismo es casi imposible encontrar trabajadores que no estén formados en prevención de riesgos laborales, que no tengan conocimientos de los nuevos métodos informáticos o de la licitación electrónica. Con la crisis agudizas mucho el ingenio y la aprovechas para prepararte.

¿Les ha dado problemas la licitación electrónica? 
A nosotros no. Nuestras empresas, por necesidad y obligación, se han adaptado pero muchos ayuntamientos no tienen medios para soportar este nuevo procedimiento. Habrá un proceso de adaptación por parte de los organismos y administraciones más pequeñas pero será ventajoso para el futuro porque agilizará mucho los plazos y los procesos administrativos.

Diego Vázquez Reino | “Las licitaciones a la baja son uno de los peores problemas que tiene la construcción”