Los furtivos marisquean en la ría Cee-Corcubión pese a que el banco está cerrado por marea roja

|

La llegada del buen tiempo y la presencia de turistas ha animado a los furtivos que actúan en la ría de Cee-Corcubión a intensificar la extracción ilegal de moluscos aunque esté cerrada la zona por una marea roja. Pese a la alta toxicidad de los productos, los mariscadores ilegales encuentran clientela que se los compre, lo que ha llevado a lanzar la voz de alarma desde la Cofradía de Pescadores sobre los riesgos que supone su consumo para la salud y lamentan que haya particulares y establecimientos hosteleros que los adquieran. Sin embargo, los furtivos reconocen que tienen mercado para dar salida a sus capturas y se amparan en la crisis económica y en la falta de empleo para justificar su actividad ilegal.

manuel sambade > cee
  La Cofradía de Pescadores de Corcubión, que preside José Domínguez,  advierte a los potenciales consumidores y a los establecimientos hosteleros que adquieren marisco a los furtivos que los extraen de la ría de Cee-Corcubión “de que están xogando con lume e poñendo en grave risco as vidas dos que inxiran ese marisco”, debido a  la marea roja que afecta a las aguas de la bahía, cerrada para la extracción de moluscos.


Los furtivos han vuelto a la ría de Cee-Corcubión aprovechando el buen tiempo de los últimos días, la bajamar y la demanda de marisco en una época en la que los primeros turistas o peregrinos ya empiezan a hacer su aparición por la comarca.
De este modo, los furtivos reconocen abiertamente que hay personas que les compran directamente el marisco extraído por ellos de forma ilegal. De hecho, manifiestan que si recurren a tal práctica es porque no encuentran trabajo y que el furtivismo es para ellos, una forma de supervivencia en esta época.
Ayer, media decena de furtivos fueron vistos mariscando, pero no fueron identificados. La Cofradía de Pescadores de Corcubión y el colectivo de Mariscadoras advierten de la peligrosidad de adquirir dicho marisco de la ría de Cee-Corcubión, mayoritariamente almeja y berberecho, por el alto grado de toxicidad y peligro para la salud que ello implica.
Los mariscadores legales advierten del riesgo que supone el consumo de moluscos que hayan sido extraídos de una zona con marea roja.
A pesar de lo que mucha gente piensa, los remedios “naturales” para reconocer si un molusco está sano no son fiables y deben descartarse, según las advertencias sanitarias.
Ni la depuración ni hervir el molusco afectado, ni los métodos tradicionales de la sabiduría popular, como observar el color del agua del mar o el color del agua en que se hierve son métodos que detecten la presencia de la toxina.
“Lo único verdaderamente fiable es comprar el marisco en los canales legales de comercialización. El intentar ahorrar dinero, comprando a furtivo o cogiéndolo uno mismo puede ocasionar un serio disgusto”, recomiendan las autoridades sanitarias y los profesionales del sector.
Las distintas administraciones tienen establecido una serie de protocolos para asegurar que todos los productos marinos llegan en perfectas condiciones al consumidor. Antes de autorizar la extracción de cualquier molusco, se realiza un análisis de toxinas. Para ello se suele utilizar el mejillón, porque es un eficaz bioindicador.
La detección de toxinas se hace mediante el bioensayo en ratones y la cromatografía líquida de alta eficacia.

 

Los furtivos marisquean en la ría Cee-Corcubión pese a que el banco está cerrado por marea roja