Don Juan Carlos vuelve al quirófano a los tres meses de su última operación

el rey llega con muletas a su última comparecencia oficial efe
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El rey, que usa muletas para caminar tras la operación de cadera a la que fue sometido el 23 de noviembre, deberá entrar nuevamente en el quirófano, tres meses después, para solventar la agudización de una antigua hernia discal que le fue descubierta en su reconocimiento médico.

La decisión de someter al rey a una nueva operación quirúrgica fue muy meditada por parte del servicio médico del monarca, debido a las características de la lesión y al tipo de intervención, que busca su “descompresión neurológica y la estabilización raquídea”.

 

el tratamiento adecuado

El 15 de febrero la Casa del Rey difundió un comunicado que revelaba la agudización de una antigua hernia discal que padece el jefe del Estado y donde se anunciaba su estudio “para determinar su tratamiento más adecuado”.

La nota estaba firmada por el jefe del servicio médico de la Casa, Miguel Fernández Tapia-Ruano, quien desde entonces ha manejado muy diversa información sobre el caso a partir de los resultados de las revisiones clínicas practicadas a don Juan Carlos, entre ellas varias pruebas radiológicas.

También se contrastó con varios especialistas las distintas posibilidades de afrontar el tratamiento, hasta finalmente llegar a la conclusión de que la intervención quirúrgica es la solución más conveniente para acabar con los problemas provocados por la hernia.

“Una vez concluidas las pruebas y exploraciones y realizado el estudio correspondiente, el equipo médico determinó que el tratamiento más adecuado para la hernia discal en columna lumbo-sacra y la estenosis de canal que padece el rey es la intervención quirúrgica”, señala el doctor Fernández Tapia-Ruano en la nota oficial que anuncia la operación.

La “estenosis de canal” consiste en un estrechamiento del canal raquídeo que ejerce presión sobre la médula espinal o las raíces nerviosas.

Con este diagnóstico, el objetivo de la intervención es “la descompresión neurológica y la estabilización raquídea”, tarea de la que se va a ocupar el neurocirujano Manuel de la Torre Gutiérrez, un especialista de confianza de la Casa del Rey, en la que ha trabajado como miembro del Servicio Médico de la Guardia Real.

La agudización de esta antigua dolencia provocó al monarca fuertes dolores que requieren aplicarle medicación, y explica por qué el rey no abandonó el uso de muletas para caminar desde su última operación de cadera, el 23 de noviembre.

Se trataba de implantarle una prótesis para hacer frente al desgaste que sufría en esta extremidad, provocado por la artrosis y que le ocasionaba dolores y dificultades de movilidad.

 

Don Juan Carlos vuelve al quirófano a los tres meses de su última operación