Ferrín considera que la Academia Galega se encuentra “paralizada”

GRA117. OURENSE, 26/10/2013.- El escritor y expresidente de la Real Academia Galega Xosé Luis Méndez Ferrín durante su intervención tras haber recibido hoy el XXXVI premio 'Otero Pedrayo', que concede la Diputación de Ou
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El expresidente de la Real Academia Galega (RAG), Xosé Luis Méndez Ferrín, ganador del premio Otero Pedrayo, aseguró ayer que la institución “está paralizada” y reivindicó la creación de unos premios nacionales en Galicia, al igual que ocurre en otras comunidades autónomas como Cataluña y País Vasco.
Al recibir el premio Otero Pedrayo en un acto celebrado en el Centro Cultural Marcos Valcárcel, en Ourense, este escritor precisó en declaraciones a los medios de comunicación que estaban presentes, que sería “lo normal” al no existir premios nacionales en esta tierra.
“Existen sustitutos que no están dotados económicamente y eso no puede ser”, reivindicó Ferrín, quien lamentó que a día de hoy un autor gallego “no pueda llevar un premio Cervantes” por el mero hecho de “escribir en gallego”.
Así, Ferrín, quien afirmó que elOtero Pedrayo “viene a suplir, con excelencia” la ausencia de un premio nacional, abogó por crear “uno como éste” pero extensible al resto de ámbitos, de las ciencias, artes y en “cada uno de los géneros literarios”.

plurilingüismo
Ferrín, expresidente de la RAG, se refirió además a la polémica suscitada en torno al llamado decreto del plurilingüismo, en el que se rechazó el carácter vinculante de la consulta a los padres.
En este sentido, recordó que en su etapa como presidente de la RAG se “ganó brillantemente” una parte de lo que se pedía ante el Tribunal Superior de Xustiza, lo cual “ya es un triunfo” al constatar el Tribunal Supremo “que hay materia para dirimir”.
Ferrín, quien evitó pronunciarse sobre la actual gestión en la RAG, únicamente trasladó su impresión de que esta institución “está paralizada”.
De esta forma, Ferrín explicó que desconoce “cómo está haciendo su labor el actual presidente”, Xesús Alonso Montrero, pero que “la impresión” que tiene “es que está paralizada”, y que, de hecho, esa es “la teoría que tiene todo el mundo”.
Además, rechazó dar su valoración sobre la posibilidad de que se cree un himno ourensano.
Previamente, durante la entrega del premio, el escritor mostró su agradecimiento a las cuatro diputaciones y al gobierno gallego por este galardón, que representa “uno de los más altos acontecimientos de mi vida”.

totalitarismo
El escritor recriminó en su discurso la situación de la lengua gallega, “agredida” por el “centralismo burgués” y “el totalitarismo” español durante la etapa franquista, y proclamó que este idioma “es un derecho de los ciudadanos de una nación”.
Ferrín, quien resaltó su defensa a lo largo de “toda una vida” por este idioma, subrayó la necesidad de “asociar” la lengua con un “derecho”.
El escritor, de origen ourensano, hizo un repaso por sus vivencias en su ciudad natal, que marcarían “los diez primeros años” de su vida, y por ende, de su literatura.
Durante su repaso, Ferrín recordó el especial significado de la céntrica calle del Progreso, que “nunca en sus cuarenta años de totalitarismos dejó de llamarse Rúa Progreso”, hasta la transformación de edificios como la antigua fábrica de curtidos, en el edificio cultural de la diputación, y los antiguos almacenes del Banco Simeón, “símbolo del mercantilismo” en Auditorio.
El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar, destacó de Méndez Ferrín su “compromiso con la causa de Galicia”.
El jurado acordó en marzo pasado “por mayoría” conceder el galardón de esta edición al ex presidente de la RAG y escritor Xosé Luís Méndez Ferrín.
Subrayan de él su rica biografía literaria, en la que destacó “como poeta, narrador, novelista y ensayista,” demostrando “rigor y compromiso”.
Entre los datos de su biografía, el jurado valoró sus aportaciones en los campos de la docencia, literatura, periodismo y en la difusión exterior de la literatura gallega (fue candidato al Nobel por la literatura gallega).
También resaltan su trabajo en el ámbito de la política así como su compromiso con la clase trabajadora.
El premio Otero Pedrayo es un galardón honorífico que conceden las diputaciones desde 1977, con el apoyo de la Xunta.
El jurado estuvo integrado por representantes de la Xunta, de las cuatro diputaciones, de las tres universidades, de la RAG, otro del Instituto Padre Sarmiento, así como cinco personas independientes del ámbito científico y literario.

Ferrín considera que la Academia Galega se encuentra “paralizada”