Los últimos ascensos tienen aspectos comunes con este curso

El traspié de Eibar es sólo eso, hay que pensar en el Numancia alfaquí
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La derrota en Eibar ha ‘fastididado’ al personal por la forma en la que se desarrolló la jornada pero, precisamente por ello hay que restarle trascendencia y pensar, desde hoy, en el Numancia.
Sólo el Sporting venció este fin de semana de los equipos llamados a pelear por el ascenso hasta el final. Escuadras como Zaragoza, Mallorca, UD Las Palmas, se fueron de vacío, como el Depor, de sus partidos. Precisamente por ello el deportivismo se dice “qué pena no haber aprovechado”, pero por lo mismo se puede pensar que con tanta igualdad estar en la zona noble hasta el final se puede conseguir.
Hay que aguantar en lo más alto de la tabla, no queda otra, y para ello ganar en Riazor, vencer al Numancia y empezar a hacer del feudo propio un campo inexpugnable. No se pueden perder puntos en casa (o no se debe) a pesar del buen número de victorias lejos de A Coruña. El nivel de la competición (no en calidad pero sí en exigencia) dará un nuevo paso al frente a principios de año y no se puede dejar escapar la oportunidad que se plantea de acabar líder en 2013 y comenzar 2014 con renovados bríos y el objetivo de mantener el tipo en la parte alta de la clasificación de Segunda.

mirar a sí mismo
Es lo que tiene que hacer el RC Deportivo y todos sus componentes, mirar a sí mismos. Aunque los precedentes de las pasadas temporadas son buenos y dicen que, en la mayoría de las ocasiones, lo que bien empieza bien acaba, aunque los equipos que están en el liderato a estas alturas suelen ascender, la historia propia es la mejor comparación posible.
En este sentido, el Depor de Oltra tenía a estas alturas los mismos puntos que el de Vázquez y consiguió el ascenso como líder de la categoría. Es evidente que la plantilla del valenciano era más potente que la actual, con jugadores de Primera casi en su totalidad, pero el espejo propio siempre vale para mirarse y reflejarse.
Cuando el Depor ascendió con Arsenio Iglesias tenía 23 puntos, que sería 33 en caso de que la victoria fuese de tres por triunfo. A estas alturas, en los últimos dos ascensos, la situación era casi idéntica.
Por si fueran pocas referencias, en el ascenso de la temporada 1970/71 el equipo era quinto en esta jornada, con 21 puntos (29 en el sistema actual) y consiguió subir de categoría como tercero. Hay mucho que pelear, muchísimo que bregar en cada jornada, pero el Depor ya lo ha hecho. Sabe hacerlo. Aunque cambien los nombres, los dorsales, las personas, el espíritu de un club siempre prevalece, sobre todo cuando llegan momentos importantes, como el que ahora vive la entidad. n

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