Los equipos médicos persiguen “a contrarreloj” un tratamiento para el religioso infectado de ébola

GRA071 MADRID,21/9/2014.- Fotografía facilitada por Juan Ciudad ONGD de Manuel García Viejo, el misionero leonés infectado por el virus del Ébola en el en el Hospital de San Juan de Dios en Lunsar, Sierra Leona. García V
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“A contrarreloj”. Así trabaja el equipo médico del Carlos III en la búsqueda de alternativas para tratar al religioso Manuel García Viejo, enfermo de ébola, cuyo estado continúa siendo “grave”, según informó la orden hospitalaria a la que pertenece.
Una búsqueda en la que los médicos actúan con la “cautela” de saber que esta enfermedad no tiene un tratamiento específico y que los que hay son todos experimentales, señaló el doctor Fernando de la Calle, del equipo que asiste al paciente. García Viejo, llegó el lunes a España repatriado por el Gobierno.
Desde entonces, está siendo tratado con “medidas de soporte vital para intentar mantener adelante los diferentes órganos”, lo que se hace con cualquier otro paciente con una enfermedad grave, dijo De la Calle.
Entre tanto, los médicos están estudiando qué tratamiento aplicarle, dado que están agotadas las existencias del suero experimental Zmapp.
Aunque el director de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, informó ayer de que se decidiría si se le podía aplicar –tras autorizarlo el propio enfermo– el suero de un paciente que se recupera en un hospital de Alemania pero que tenía hepatitis B, aún no se adoptó ninguna resolución al respecto. De la Calle aseguró que “no se puede poner suero potencialmente infectado a una persona que está grave”.
Por otra parte, más de un millón de personas podrían verse afectadas por el ébola en enero de no aumentar los esfuerzos por contenerlo en África Occidental, según advirtieron ayer los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EEUU.
Las autoridades sanitarias explicaron que entre 550.000 y 1,4 millones de personas podrían contagiarse en los países más afectados si no se toman medidas adicionales.
Las proyecciones de los CDC se basan en un informe realizado en agosto pasado, antes de que el Gobierno de EEUU aprobara el envío de 3.000 soldados a África Occidental, donde murieron ya al menos 2.803 personas a causa del virus del Ébola.

Los equipos médicos persiguen “a contrarreloj” un tratamiento para el religioso infectado de ébola