La historia se repite otra vez

El mediocentro Carlos López, que disputó los noventa minutos por parte del Fabril, trata de robar el balón a un rival | patricia gago fraga
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Es desesperante. El Fabril no es perfecto, pero tampoco es un equipo que merezca una sola victoria en trece jornadas. Es preocupante. El equipo de Sergio Pellicer crea ocasiones y las falla casi todas. Le hacen falta cinco o seis muy claras para hacer un gol. En el primero de los tres partidos seguidos ante filiales –Las Palmas, Atlético y Castilla–, el Deportivo B perdió dos puntos.

La imagen del primer tiempo en la jornada anterior ante el Pontevedra había sido la mejor desde que Pellicer se hizo cargo del equipo. En el once inicial del Fabril ante el Las Palmas Atlético no hubo grandes novedades: Pedro López fue el portero en lugar de Álex Cobo y Juanje ocupó la banda izquierda en vez de Diego Villares, que marcó en Pasarón. 

El Fabril tomó ventaja y pudo ganar el encuentro como un equipo veterano en “partidos que se deciden por pequeños detalles”: con acciones a balón parado. El cuadro blanquiazul tiene en sus filas a, probablemente, uno de los mejores lanzadores de la liga. El pie izquierdo de Jony Montiel dirige la pelota a la perfección. En la segunda parte entran los rematadores: Uxío da Pena y One son las piezas más vigiladas por los rivales, mientras que Lucas Viña y Quique Fornos, uno de los centrales con menos estatura de la categoría, aplican el efecto sorpresa. La tercera parte la protagoniza el rival y, en este caso, el Las Palmas Atlético es pésimo en la defensa (zonal, sin saber muy bien por qué) de ese tipo de jugadas de balón parado. El 1-0 tuvo de todo: un golpeo perfecto de Montiel al segundo palo, el arrastre de los jugadores de más talla (One y Uxío) desde el borde del área hacia el primero y, partiendo desde la misma zona, el movimiento de Fornos hacia el segundo totalmente solo. Remató a placer, casi en plancha y picando el cuero ante un desprotegido Josep. 

5 PUNTOS : El Fabril ha ganado un partido, perdido otro y empatado dos (5 puntos) en las cuatro primeras jornadas de Sergio Pellicer como míster del filial blanquiazul.

El Las Palmas, armado en un 1-4-4-2, basó su juego en la actitud defensiva, en la presión con intensidad alta para dificultar la circulación de balón de un Fabril al que le costó en los primeros compases pero que, con el paso de los minutos, fue capaz de encontrar superioridades tanto en la salida como en las progresiones. Tal vez le faltó interpretar mejor la ventaja por dentro y, sobre todo, hacer más daño entre líneas cuando el rival saltaba a presionar y a los jugadores de banda amarillos les costaba cerrar para ayudar a sus mediocentros. Esa situación la aprovechó bien el propio equipo canario en la acción del 1-1, en los primeros instantes del segundo tiempo.

El empate
Edu, con el balón en la izquierda y delante de Blas, encuentra una línea de pase dentro sobre Kirian, situado entre los pivotes y los centrales del Fabril.  El ’10’ del Las Palmas Atlético entendió el desmarque de Róber en la espalda de One y le dio un pase al hueco con la velocidad justa para que el delantero visitante se hiciese con la pelota y batiese a Pedro López desde el perfil izquierdo. 

El equipo de Pellicer, que en Pasarón fue mejor que el Pontevedra cuando tuvo control y paciencia con el balón, fue mejor que el Las Palmas Atlético en Abegondo cuando desató el partido y cuando no permitió que el rival aplicase la presión en campo contrario. Generó hasta cuatro ocasiones claras para ganar en el último cuarto de encuentro. La primera fue de Víctor García, ligeramente escorado a la derecha, con un trallazo al lateral de la red, la segunda de Adri Castro, con un remate muy centrado, tras un sensacional pase con el exterior de Uxío –que aún fallando un gol clamoroso en el primer tiempo se creció y volvió a ser el mejor de su equipo exhibiendo una cantidad de recursos técnicos al alcance de pocos nueves de la categoría–. La tercera fue de One en un saque de esquina ejecutado por Jony Montiel desde la izquierda. El central del Depor B, totalmente solo en el borde del área, remató picado evidenciando una vez más que el Las Palmas defiende el balón parado de forma lamentable. La cuarta y última fue de Jony Montiel, que corrió por la derecha y se quedó con poco ángulo para rematar con la menos buena después de que Uxío volviese a fabricar medio gol con un pase perfecto en profundidad.

La historia se repite otra vez