Preparados para otra realidad

09 marzo 2020 Entrenamiento del Deportivo en Abegondo
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Posiblemente a nadie le falte razón, a los que no quieren que se reanude la temporada por seguridad y a los que explican que si no se juega el descalabro económico será tremendo. No hay un espejo, no hay referencias. En Europa cada país hace lo que considera, unos cierran el curso deportivo y otros están listos para reanudar sus ligas. España se apunta a que el primer partido sea en la semana entre el 7 y el 14 de junio.

Los entrenamientos, individualizados, con un número de jugadores por campo de trabajo ‘mínimo’, arrancarán la semana que viene.

Desde ahí, a que el balón ruede, un mundo. Es evidente que hay que tener la confianza de que todo saldrá bien, no lo es menos el aviso de que en el momento en que sea preciso se puede retroceder y volver a las restricciones más duras si fuera necesario.

Serían unas cinco semanas de entrenamientos, en el que el equipo iría reuniéndose poco a poco, con trabajo más individualizado al principio, luego grupos reducidos, más amplios... El Depor tiene el plan desde hace días, como indicó el preparador físico Manuel Pombo hace unas semanas. Lo mismo apostilló el presidente Vidal en su comparecencia ante los medios de hace unos días, ampliando a cómo se harían los viajes para los cinco desplazamientos que restan (Oviedo, Elche, Tenerife, Málaga y Miranda de Ebro).

El objetivo será ponerse a punto para llegar al primer partido contra el Sporting en las mejores condiciones. Que a ese momento se acceda en un entorno cada vez mejor para todos a nivel sanitario, ‘haciendo bien las cosas’, no deja de ser un objetivo del fútbol, sino que lo es de toda la sociedad.

Si se vence a la epidemia, habrá Liga, sin público, y la idea que se maneja, teniendo en cuenta las semanas de disputa de la misma, es que las once jornadas que restan se jueguen repartidas por todo el calendario para que los partidos se puedan colocar en toda la parrilla televisiva con el objeto de recuperar en la manera de lo posible los ingresos previstos (algo ya imposible de por sí).

Mientras, el aficionado ve cómo se le escapa algo, y cada vez se le escapa más, porque septiembre no se atisba como mes propio para la vuelta del público a los estadios, ni octubre, ni noviembre... Quizá no pueda regresar hasta 2021.

Pero por el momento todos se irá viendo día a día y es necesario que todo es país vaya superando fases para poder jugar contra cualquier equipo con garantías. Los profesionales (todos, no solo los jugadores) del fútbol, como el resto de profesionales de cualquier sector laboral necesitan estas garantías. Todo es nuevo en el primer paso.

Preparados para otra realidad