La familia del obrero que murió sepultado en Oleiros recibirá 163.000 euros

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El Ideal Gallego-2011-07-19-008-3df27992a.b. > a coruña
  Algo más de 163.000 euros de indemnización recibirá la familia de un operario que murió en febrero de 2007 en las obras de saneamiento del paseo marítimo de A Pasaxe, a su paso por Santa Cristina. La cifra, a percibir por la esposa, la hija y la madre del fallecido, la acaba de dictaminar el juez de lo penal número 2, después de que los cinco responsables de las empresas implicados en los trabajos, y del propio Ayuntamiento de Oleiros, como promotor, reconociesen durante el juicio su responsabilidad en el accidente laboral.
Sucedió, según se describe en la sentencia, a primera hora de la mañana, cuando el trabajador  realizaba, junto a un compañero, la canalización para la red de saneamiento, en una zanja de 4,5 metros de profundidad. Para realizar el dragado, habían instalado en la base una bomba de achique,  que desplazaban a lo largo de la zanja, utilizando una cinta que aseguraban en el borde.
El siniestro sobrevino cuando los trabajadores habían avanzado en esta tarea; como apenas quedaba ya agua en el surco, la víctima descendió al interior de la zanja con la bomba, para acabar de achicar. Se encontraba supervisando esta operación cuando una de las paredes de tierra se desplomó a sus espaldas, lo que empujó al hombre al interior de un pozo de hormigón, en el que quedó sepultado. Falleció, según indica la resolución judicial, por la oclusión de las vías aéreas.
El magistrado que firma la resolución hace notar que en el momento del derrumbe los dos trabajadores se encontraban solos, “sin la presencia del recurso preventivo” de ninguna de las dos empresas que tenían encomendada aquella tarea y sin que tampoco se hubieran adoptado mecanismos de coordinación. A este respecto llega a apuntar el juez que la empresa de la que dependía el fallecido trabajaba en virtud de un acuerdo verbal, pero sin contrato, con la contratista adjudicataria, y que esta, por tanto, no se había adherido al plan de seguridad y salud que el Ayuntamiento de Oleiros había aprobado.

Incumplimientos > Es, según se recoge en la sentencia, uno de los incumplimientos de que adolecía la obra en cuanto a medidas de seguridad, deficiencias de las que se culpa a los cinco responsables llevados a juicio, entre ellos el que en aquella fecha era el ingeniero municipal –director facultativo de la obra– y el ingeniero técnico del Ayuntamiento –jefe de obra–. Respecto a ellos dos y a los administradores de las contratas se dictamina que omitieron las medidas de precaución mínimas, “no procurando las cautelas exigidas legalmente y destinadas a evitar los riesgos a realizar un trabajo en el interior de una zanja que carecía de las protecciones necesarias para eliminar el peligro de desprendimiento de tierras y el consiguiente soterramiento de trabajadores”.
En esa conclusión, impone a cada uno de los acusados penas de seis meses de cárcel y multas de 2.200 euros por delitos contra los derechos de los trabajadores y, en algún caso, de homicidio por imprudencia grave, atenuado spor la reparación del daño y las dilaciones del procedimiento.
En cuanto a la responsabilidad civil,el juicio se centró en este aspecto una vez que los acusados asumieron su culpa en el ámbito penal. Al magistrado le resulta “evidente” que son los coacusados quienes, en primer término, tienen que hacer frente a las indemnizaciones, a través de sus respectivas aseguradoras.
En cuanto a los subsidiarios, el Ayuntamiento oleirense cuestionaba su responsabilidad, alegando que la administración no había sido informada de la intervención en la obra de la empresa para la que trabajaba el fallecido. Frente a este criterio, la sentencia subraya que existe responsabilidad civil, toda vez que dos de los técnicos municipales admitieron “por ellos mismos” la actuación que se les imputaba.

La familia del obrero que murió sepultado en Oleiros recibirá 163.000 euros