Los jóvenes eligen Novo Mesoiro y los jubilados copan Elviña

Los parques con los que cuenta Novo Mesoiro suelen estar llenos cada tarde, siempre que el tiempo lo permita, y los abuelos cuidando de los nietos son una estampa típica en sus calles | quintana

 

Loli Marcote lleva 40 años viviendo en la zona en la que se concentran más jubilados, una sección censal de Elviña que corresponde al espacio comprendido entre el hotel Avenida y la fuente de las Pajaritas, según recogen los últimos datos del padrón continuo del Instituto Nacional de Estadística (INE). En un espacio de menos de un kilómetro y compuesto por nueve calles –José Miñones Bernader, Pablo Picasso, General Rubín, Casares Quiroga, José Luis Bugallal, Álvaro Cunqueiro, Ría do Burgo y las avenidas de Oleiros y Culleredo– residen 1.021 vecinos, de los que el 39,8% tienen 65 o más años.

“Cuando vine para aquí estaba la calle llena de niños aunque también eran otros tiempos, los niños jugaban fuera”, asegura Marcote, que también regenta una tienda de ropa que vende o alquila en el bajo de su edificio en la calle de la Ría do Burgo. “Ahora envejecimos, lógicamente pero también está viniendo mucho matrimonio joven”, dice.

Como en toda la ciudad, el alquiler y la venta de viviendas se encareció bastante en los últimos años, pero esta vecina asegura: “Aquí se vende bien porque es una zona muy tranquila y cómoda, tienes la entrada y salida de la ciudad –las avenida de Alfonso Molina y de Enrique Salgado Torres abrazan los laterales de la manzana–, estás al lado de la estación de tren, tienes el Corte Inglés, tienes el centro a 20 minutos andando...”. “Yo esta zona no la cambiaría por nada”, refrenda la vecina.

125 niños
más de 10 a 14 años tiene Novo Mesoiro con respecto a 2018, pasando de 397 a 522 el pasado año según los últimos datos del INE.

Con todo, la residente en esta zona de Elviña –el barrio en general, junto con Os Castros y el de las Flores componen el distrito en el que viven más jubilados de la ciudad– confiesa que las tiendas fueron cerrando al no ser una calle de paso.

Un par de portales más adelante de la tienda de Marcote se encuentra la farmacia de Cristina Blanco, un establecimiento que ya montó su madre en los años 60. “¿Hay más viejos que en la Ciudad Vieja?”, se muestra sorprendida una de sus empleadas, Marisol Otero, cuando conoce las cifras. “Bueno sí, es lo que más vemos, tiene lógica”, continúa. De hecho, estas trabajadoras aseguran que su clientela se centra en la gente mayor, por lo que la venta de medicamentos supera con creces a la de chupetes. “De hecho no tenemos ni leches, tenemos algo porque hay una guardería”, aseguran, aunque reconocen que algo más de gente joven hay con respecto a hace unos años: “Hay parejas que compraron y arreglaron el piso”. Blanco explica que los edificios de la zona pertenecían casi todos a cooperativas como Fenosa o de maestros, por lo que gente que compró con 35 o 40 años ahora ya son jubilados.

2.114 jóvenes
tienen menos de 14 años en el barrio, lo que representa un incremento de casi el 1% con respecto al año anterior y el 28,18% del total de vecinos.

Alfredo Suárez abrió la peluquería Lords a los dos años de regresar de Londres, en el 86, y desde entonces ha visto la evolución del barrio. “Hoy aquí juventud queda muy poca. A la peluquería vienen chavales también pero de otros barrios, de Matogrande vienen bastante”, destaca. Uno de sus clientes y vecino de la zona, José Farto, llegó de Ferrol y se instaló en la manzana donde asegura sentirse “muy cómodo”. “De servicios estamos muy completos, tienes buses, los taxis paran en el Gadis, está el mercado, la biblioteca...”, aunque si hay que destacar un hándicap es la falta de aparcamientos.

Crecimiento

La avenida principal de Novo Mesoiro rezuma juventud a simple vista, algo que se confirma con los datos del INE de 2019: de los 7.502 vecinos (incluyen también a Vío), 2.114 tienen menos de 14 años (lo que supone el 28,18% del total) y solo el 3,2% de los vecinos tienen 65 o más años. Dentro de los menores, el grupo mayoritario lo conforman aquellos de 5 a 9 años, que suman 912 (45 menos que en 2018). Le siguen los 680 que hay de 0 a 4 años (64 menos que el año anterior) y los de 10 a 14 –un total de 522, lo que supone un incremento de 125 niños con respecto a 2018–.  

3,2 por ciento
es el porcentaje que suponen los mayores de 65 años en la zona, un barrio en el que la media de edad de los residentes ronda los 40 años.

“A evolución das nenas e nenos de 10 a 14 anos vai coller despistadas as administracións”, asegura el presidente de la asociación de vecinos del barrio, Manel Méndez, que afirma que la curva de edad se está empezando a moderar en la zona: “O que nos tememos é que imos ter un problema real cos adolescentes aos que haberá que ofertarlle algo de ocio en dous ou tres anos, por iso andamos detrás da construcción dunha pista de skate e polideportivas, que o centro dea alternativas de ocio para estes nenos, que os centros da rúa Ribeira Sacra oferten actividades propias para esas idades...”, comenta.

El hecho de que uno de cada tres vecinos sean niños es algo que se nota en el día a día del barrio, con calles llenas de cochecitos, ventanas que dejan ver juguetes y parques llenos cuando acompaña el buen tiempo. La inauguración del colegio el próximo curso es algo que contribuirá a hacer todavía más vida de barrio, ya que evitará que los pequeños tengan que desplazarse a otros centros de la ciudad, como ocurre en la actualidad.

7.502 vecinos
residen actualmente en Novo Mesoiro, según los últimos datos publicados por el INE en relación al padrón continuo de población de 2019.

“O feito de que a media de idade ande polos 40 e poucos tamén fai que sexamos un barrio reivindicativo, que teñamos moito coñecemento de todo o que precisamos, que esteamos conectados ás novas tecnoloxías –tienen presencia en todas las redes sociales incluso un grupo de difusión de Whatsapp–. Somos un barrio que vive moi rápido”, indica Méndez.

El precio asequible de las viviendas es otro de los atractivos que tiene el barrio, ya que los edificios cuentan con previos tasados por la Xunta que no superan los 135.000 euros. Con todo, una de las demandas de los vecinos de Novo Mesoiro pasa por dejar de sentirse aislados con el resto de la ciudad con el aumento, por ejemplo, de un bus más para cada hora o la dotación de más equipamientos. El cupo lleno del servicio de Pediatría del centro de salud demuestra también la juventud del barrio.

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