Identificadas 115 proteínas que servirán para desarrollar terapias oncológicas más eficaces

Pruebas en laboratorio
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Investigadores del Instituto de Investigación del Hospital del Mar-IMIM y de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) han identificado 115 proteínas que servirán para desarrollar tratamientos contra el cáncer colorrectal más eficientes y con menos efectos secundarios.

Mediante simulación por computadora, los investigadores han identificado las funciones de estas proteínas cuando se producen las interacciones entre un determinado número de moléculas y las células, tanto sanas como cancerígenas.

Para el estudio, que publica hoy la revista científica "Plos One", los investigadores han separado, por un lado, las moléculas que experimentalmente se ha demostrado que son más tóxicas para las células tumorales que para las sanas y, por el otro, las que atacan las sanas y respetan las cancerígenas.

"Estas dos listas diferentes de moléculas se han procesado computacionalmente con una metodología que permite predecir las proteínas por las que cada molécula tendrá afinidad, identificando las potenciales dianas biológicas para desarrollar nuevos fármacos contra el cáncer", ha explicado, en un comunicado, el coordinador del estudio, Jordi Mestres.

Uno de los aspectos clave en la investigación de nuevos fármacos en cáncer es determinar con qué proteínas debe interaccionar el fármaco de manera que destruya las células tumorales sin afectar las sanas.

Los investigadores del IMIM y la UPF han analizado las bases de datos ya existentes de unas 30.000 moléculas, con lo que generaron 119.520 datos de toxicidad por células tumorales y sanas.

Una vez identificados los dos conjuntos de moléculas con más alto grado de toxicidad diferencial, los científicos identificaron las proteínas con las que interaccionaban.

En los últimos años se ha evidenciado que los fármacos no son tan selectivos como se creía y que en realidad tienen afinidad por múltiples dianas biológicas, por lo que es importante desarrollar fármacos que sean capaces de atacar varios objetivos simultáneamente pero que destruyan menos células sanas, ya que así resultan más eficientes y producen menos efectos secundarios.

Identificadas 115 proteínas que servirán para desarrollar terapias oncológicas más eficaces