Alfonso Molina espera la llegada del “Atalaya” desde hace doce días

El lugar en el que se encontraba el “Corpiño de Muxía” continúa vallado a la espera del “Atalaya” pedro puig
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La zona verde que hay entre el cruce de Alfonso Molina y Ponte da Pedra lleva doce días esperando por la llegada del “Atalaya” después de que el día 20 de este mes técnicos municipales, con la ayuda de una excavadora, procediesen a retirar el “Corpiño de Muxía”, que se encontraba muy deteriorado después de doce años recibiendo a los vehículos que llegaban a A Coruña a través de esta avenida.
Fuentes municipales explicaron a este periódico en que la anterior embarcación fue demolida y que la llegada del nuevo navío se produciría de forma “inminente”, aunque no adelantaron una fecha concreta para la llegada del “Atalaya”, que será el navío que ocupará el puesto de su predecesor.
Sin embargo, doce días después de que el “Corpiño de Muxía” abandonase su emplazamiento, el lugar continúa vallado y sin ninguna embarcación que reciba a los vehículos que acceden a la ciudad a través de Alfonso Molina.
Los trabajos para su retirada comenzaron durante el pasado mes de abril, cuando se colocaron vallas alrededor de este barco.

desatendido
Desde entonces, la zona permanecía desatendida y la vegetación, que antes eran flores, ahora crecía descontrolada alrededor de la embarcación.
El antiguo barco ocupó este punto durante los últimos doce años, pero el mal estado en el que se encontraba llevó al Gobierno municipal a tomar la decisión de proceder a su reemplazo por el “Atalaya”.
Además del desgaste sufrido por el efecto del abundante agua de lluvia que recibió durante su larga estancia de más de una década en Alfonso Molina, el “Corpiño de Muxía sufrió las consecuencias del tráfico de esta avenida.
Durante sus doce años como símbolo del carácter marinero de la ciudad, la embarcación padeció en varias ocasiones las salidas de la carretera que sufrieron algunos vehículos que circulaban por el desvío que lleva desde Alfonso Molina hacia las zonas de Matogrande, el Barrio de las Flores y Eirís.
En este sentido, el peor momento fue a comienzos del año 2009, cuando en menos de un mes dos coches terminaron estrellándose contra el navío, el primero dañando en gran medida su estructura.
A pesar de ello, fue reparado y pudo continuar, algo que no sucedió con su antecesor, el “Pepe Golán”, que a causa de un vehículo que se estrelló contra su estructura fue retirado en 2004.

Alfonso Molina espera la llegada del “Atalaya” desde hace doce días