Feijóo considera que el accidente del Alvia demostró el valor de la cooperación

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El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, destacó ayer que la tragedia del descarrilamiento del tren ocurrido el 24 de julio en Santiago constató “el valor del apoyo recíproco entre territorios” y que solo desde “la unión” y “la cooperación” se puede emprender la recuperación.
Feijóo lanzó este mensaje en el homenaje que la ciudad de San Fernando ofreció ayer a los vecinos del barrio compostelano de Angrois por la solidaridad que mostraron tras el accidente de tren ocurrido el pasado 24 de julio a la entrada de la capital gallega y que causó 79 muertes, entre ellas las de cinco vecinos de la ciudad gaditana.
En el acto, Fátima Reyes Rincón –una joven que sobrevivió al siniestro y en el que perdió a sus padres– entregó la Medalla de la Ciudad, la más alta distinción de San Fernando, a los vecinos de Angrois, representados por Isidoro Castaño y Francisco Otero.
Tras la entrega, Feijóo subrayado que la ola de unión y cooperación que se desató para atender y ayudar a las víctimas del siniestro “deja lugar” a una lección que “podríamos aplicar al contexto de la crisis económica”.
Según dijo, el “espíritu de Angrois” dejó un espacio para reflexionar sobre “el valor del apoyo recíproco entre territorios” y para constatar que “solo desde la cooperación” se puede iniciar “el camino de la recuperación” porque “la unión hace la fuerza”.

Lección de humanidad
Feijóo destacó que nunca se había sentido “tan orgulloso” de pertenecer a una tierra como lo estuvo tras la tragedia ferroviaria, en la que Galicia dio “una gran lección de humanidad” y de cómo “hacerse grande frente a la adversidad” y “proyectó el valor de la solidaridad” y “la imagen de un pueblo unido”.
Además de los alcaldes de Santiago, Ángel Currás, y San Fernando, José Loaiza, al acto asistieron familiares de los cinco vecinos de San Fernando que perecieron en el siniestro: los matrimonios compuestos por Antonio Reyes y Rosa Quijano y Esperanza Márquez y Francisco García e Ignacio Bustamante, cuya esposa aún se recupera de las heridas.
Numerosos estudiantes y profesores de los dos institutos en los que tres de ellos trabajaban como profesores asistieron también a este acto de homenaje, con el que quisieron agradecer “la grandeza de espíritu”, la “humanidad” y la solidaridad de los vecinos de Angrois, según destacó Salomé Romero, directora del instituto Puente Zuazo.
Tras recibir la Medalla de la Ciudad, Isidoro Castaño aseguró que aquellos días los vecinos de Angrois no fueron héroes, sino “seres humanos”.
“Vosotros sí, cada día, cada instante”, añadió, para apuntar que “todos los homenajes” deben ser para los familiares, amigos y víctimas de aquella tragedia “para que seáis capaces de caminar y sonreír de nuevo”. “En Galicia os ayudaremos siempre”, enfatizó este vecino de Angrois.
El alcalde de Santiago señaló, por su parte, que el ayuntamiento de la capital gallega entregará su Medalla de Oro a los vecinos de Angrois, cuya actuación “supuso la recuperación de un concepto muy humano y casi perdido, el de prójimo” y sirvió para crear “una alivio solidario” que ayer unió a las “dos cornisas del Atlántico”.
José Loaiza señaló que las historias de San Fernando y de Santiago habían quedado unidas por “un mismo dolor” que, gracias a la “solidaridad” y “valentía” de los vecinos de Angrois, se había transformado también en “esperanza”.

Feijóo considera que el accidente del Alvia demostró el valor de la cooperación