El termómetro roza los 23 grados y llena las playas a pesar de no tener socorristas

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El Ideal Gallego-2011-06-05-011-5bb66d05

r.l.  > a coruña
  Las temperaturas agradables que se dieron durante toda la jornada de ayer provocó un éxodo de vecinos hacia las playas coruñesas y de su comarca desde media mañana y a primera hora de la tarde. Poco importó a los bañistas que en A Coruña la temporada de verano comience el 15 de junio, cuando los socorristas inicien las labores de vigilancia.
El calor propició que los principales arenales de la ciudad se adornasen con los colores de toallas, biquinis y bañadores. A los que se acercaron para coger un poco de color se sumaron los que optaron por darse un chapuzón

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Con el objetivo de no desaprovechar ni un rayo de sol en un día en el que los vientos del noroeste se portaron y los termómetros alcanzaron los 23 grados de máxima y los 15 de mínima, muchos decidieron coger el coche y emprender camino a los arenales de la comarca para pasar una agradable tarde veraniega.
Aunque Barrañán y Valcobo (en Arteixo) no se quedaron atrás, los vehículos se encaminaron por Alfonso Molina hacia las playas oleirense. En Santa Cristina una oleada de bañistas acudió desde primera hora, mientras que en Bastiagueiro el aparcamiento dio buena cuenta de los usuarios del arenal, máxime cuando el Ayuntamiento de Oleiros ha comenzado a multar desde el día 1 de junio, con motivo de la entrada de la temporada veraniega, a todo aquel que se le ocurra aparcar en los accesos a los arenales.
En Santa Cruz también se produjeron pequeños tapones de tráfico, sobre todo alrededor de las doce y media del medio día, cuando comenzaba la fiesta tradicional de “As Merendiñas”.
Esta circunstancia se repitió a partir de las siete y media de la tarde cuando los “exiliados” comenzaron a retornar a sus casas en la ciudad. A pesar de ello, las retenciones entraron dentro de la normalidad de los días de calor.
Además, parece que el panorama en las playas de la ciudad herculina y de la comarca se repetirá a lo largo de la jornada. Habrá un ligero descenso de las temperaturas y, si se mantiene la mínima, la máxima bajo a los 20 grados centígrados. Los cielos amanecerán más nublados que en la jornada de ayer.
Una circunstancia que llevará a muchos a cambiar las playas por las terrazas, que ayer también gozaron de un buen número de clientes gracias, una vez más, al buen tiempo.

El termómetro roza los 23 grados y llena las playas a pesar de no tener socorristas