Un fuego calcina la oficina de una empresa de pescados en el puerto

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El fuego calcinó ayer una oficina en una nave situada en el muelle de San Diego. El despacho, propiedad de la empresa Sánchez Coruña SL, quedó totalmente destruido, según reconocieron fuentes de los bomberos municipales, que se encargaron de extinguir el incendio. En el lado positivo, no hubo que lamentar ninguna víctima, puesto que la oficina se encontraba cerrada en el momento en el que se inició el fuego, alrededor de las dos de la tarde.
“El problema es que nadie se dio cuenta de nada hasta que el humo comenzó a salir al exterior”, explicó el bombero al mando de los trabajos de extinción. De manera, que, aunque los servicios de emergencia acudieron tan rápido como fue posible, las llamas ya se habían extendido por toda la habitación y la temperatura había alcanzado un grado tan alto que los marcos de aluminio de las ventanas se estaban fundiendo antes de que los bomberos desplegaran sus mangueras.
En el interior se guardaba el material típico de oficina, incluidos impresoras, ordenadores y archivadores que fueron pasto de las llamas. Fuentes de la empresa señalaron que todavía no habían tenido tiempo de evaluar los daños que había causado el fuego, pero confirmaron que en el momento de los hechos no se encontraba nadie en el interior de la oficina, puesto que el horario de trabajo en esta finaliza en torno a la una y media de la tarde.

tubería reventada
“Podía haber sido peor, pero una de las tuberías reventó”, explicaron los bomberos. El calor había derretido la canalización de la que comenzó a salir agua, de manera que para cuando los servicios de emergencia llegaron, el suelo estaba mojado. Esto sin duda ayudó a extinguir el fuego, que no requirió de la presencia de más de un camión. Además, como la oficina se encuentra en una gran nave que se comparte con otras empresas que se dedican al comercio de pescado, todas cuentan con un buen aislamiento frigorífico, que impidió que las llamas pudieran extenderse y las contuvo en el reducido espacio de la oficina.
En cuanto a cuál pudo ser el foco del incendio, los primeros indicios apuntan a que podría tratarse de un cortocircuito eléctrico, puesto que se descubrió en un rincón un enchufe conectado a una escaleta que a su vez proporcionaba corriente a varios de los aparatos de la oficina. “Es algo que nos encontramos con bastante frecuencia”, reconocieron los bomberos, que alertan del peligro que representa abusar de las escaletas: “La energía que recorre el cable acaba secando el plástico, que se derrite y causa el incendio”.

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