Alvedro redujo en casi un 45% sus desvíos por mal tiempo en lo que va de año

El director de Alvedro, Jesús Campo | patricia g. fraga
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Uno de los principales problemas de Alvedro son los desvíos de los vuelos por las malas condiciones meteorológicas, como el viento  o la niebla, que incitan al piloto a aterrizar en Lavacolla. Pero el director del aeropuerto coruñés, Jesús Campo, señaló ayer que el número de desvíos se redujo entre un 40 y un 45%, a pesar de que el número de activaciones de procedimientos de visibilidad reducida se mantuvo en los mismos niveles. El motivo es que Enaire (el gestor de navegación aérea de España) rebajó la altura a la que un piloto que se dirige a la cabecera de la pista desde la ría de O Burgo debe decidir si aterrizar.
Suponen apenas unos pocos metros, pero han marcado la diferencia aunque la decisión última, como siempre, es responsabilidad del piloto, tomando como guía el manual de operación de su compañía  En cuanto a la entrada por otras cabeceras, Campo avanzó que el grupo de trabajo de Enaire en colaboración con las compañías aéreas, han llevado diferentes maniobras a sus simuladores y algún vuelo de prueba para probar ese tipo de maniobra. “Cuando los informes estén listos se trabajará en ello. Hay que descartar algunas líneas y trabajar en las que son aptas”, explicó.  
Más de un millón de pasajeros
Mientras tanto, Alvedro evoluciona favorablemente. Este año superó de nuevo la cifra de un millón de pasajeros, “una cifra consolidada, como lo era antiguamente”. Pero Campo advierte, como ya hizo el concejal de Turismo, Alberto Lema, que si las perspectivas del mes de diciembre se cumplen, el resultado puede ser mucho mejor “estaremos alcanzado la tercera mayor cifra histórica de tráfico anual de A Coruña. Tres años creciendo como nunca  habíamos hecho”.
El destino mayoritario es Madrid (600.000 pasajeros en lo que va de año) seguido de Barcelona (275.000). Todos crecieron, pero la ciudad condal bate  el récord histórico de 2010. En cuanto Londres, “uno de los tres pilares del aeropuerto” ha tenido  una “curva un poco plana” pero cerrará el año en cifras muy similares a las del año pasado: unos 100.000 pasajeros. “No hay alarmas”, concluye. l

Alvedro redujo en casi un 45% sus desvíos por mal tiempo en lo que va de año